De cumpleaños y noventañeras / Birthday and nineties

Elba Arredondo, la abuela, Febrero 2020.

(English version below)

Hoy es mi cumpleaños. Ha sido un día con un clima que representa toda una vida: soleado, nublado, mucho viento, lluvia, nieve, soleado nuevamente, y el ciclo se repite. Dentro de ese ciclo, parecería haber un momento en que nuestra normalizada percepción de la ‘juventud’ hace que las ganas de cumplir más años se vayan disipando. Como si en lugar de celebrar, uno debería lamentarse por cumplir años. La mayoría de nuestros discursos sociales y mediáticos con respecto a la belleza, la fuerza, la pasión, entre otros, dan la idea de que son sinónimos exclusivos de juventud, y que esta se limita a cierta edad que cada vez es más reducida, y más temprana. Podría extenderme en el tema, pero solo quiero llevar con estas palabras a abrazar cada cumpleaños como una oportunidad para reflexionar en el año que acaba de pasar, y en el que viene; sin pensar en los dos parámetros de joven o viejo, sino del paisaje recorrido. Algo así como un hábito en un ‘año viejo’ personalizado e individualizado que apunta a las experiencias vividas, y no a adjetivos contrarios.

A mí me encanta cumplir años. Me siento afortunado de las personas que me rodean como también de los familiares y amistades alrededor del planeta, de quienes, en mi cumpleaños, me suelo enterar más que en un día promedio. Una de las conversaciones que aprecio tener es con mi abuela. La única que me queda viva, y que a sus 92 años, sus deseos de feliz cumpleaños siempre vienen acompañados con un “los años nunca pasan en vano, y te van sacando factura con intereses, así que vívalos bien”. Claro, ella tiene sus propias ideas de qué significa vivirlos bien, y yo tengo otras que no necesariamente son las mismas. El punto no está en seguir lo que a ella le parece bien, sino en la sugerencia misma. Hay juventud que ya paga intereses, como también hay vejez que sigue acumulando nuevos. El cuándo es irrelevante, lo que importa es el qué y el cómo. Al pensar en lo que significaron mis abuelos en general, siempre vuelvo a la misma idea: el inicio de mi propia existencia. Si no hubiera sido por ellos, mis padres no hubieran existido; por lo tanto, yo tampoco.

Hoy, al hablar con mi abuela, le dije “todo esto es tu culpa”, y no paraba de reírse. Mi abuela, como toda persona a su edad, ha pagado muchos intereses, sigue pagando algunos, y me imagino que sigue adquiriendo algunos nuevos; pero cuando ella ríe, hace que espere con ganas cada cumpleaños para llegar a su edad y reírme igual! Todas las palabras incómodas que a veces me dice, o cuando me confunde de nombre con el de otro nieto, o cuando me regaña tanto por no creer lo que ella cree, nada de eso me importa cuando ella ríe. Solo importa que sigue ahí. Sé que no la tendré por mucho tiempo más, y me entristece estar tan lejos. Por eso, espero seguir haciéndola reír mientras pueda, seguro que entiende que esa es mi forma de agradecerle por mi propia existencia. Sé que ella no me leerá esto, pero le dije que escribiría de ella y le pedí permiso para publicar su foto, no por sentimentalismos de cumpleaños, pero porque quería contarles de ella ahora que todavía la tengo y compartir mi convicción de que al igual que amamos y apreciamos nuestros niños, debemos amar y apreciar nuestros viejos. Al final, el ciclo se repite. Empezó a nevar… otra vez.


ENGLISH VERSION

Today is my birthday. It has been a day full of weather that could represent a lifetime: sunny, cloudy, windy, rainy, snowy, sunny again, and repeat. Within that cycle, there seems to be a time when our normalised perception of ‘youth’ causes our desire of having birthdays to dissipate. As if instead of celebrating them, one should regret them. Most of our social and media discourses regarding beauty, strength, passion, among others, give the idea that they are exclusive synonyms of youth, and that this is limited to a certain age that is increasingly reduced, and earlier. I could expand on the subject, but with these words, I just want to call on the need of embracing each birthday as an opportunity to reflect on the year that has just passed, and the one to come; without thinking of the two parameters of young or old, but of the landscape that has passed by. Something like a ‘New Year’s tradition’ in a personalised and individualised manner that points to lived experiences, and not to contrary adjectives.

I love to have birthdays. I feel lucky to have the people around me as well as the people from family and friends around the planet, about whom, on my birthday, I usually find out more than on an average day. One of the conversations that I appreciate having is with my grandmother. The only grandparent that is still alive, and who at 92 years of age, her ‘happy birthday’ wishes are always accompanied by “the years never go by in vain, and they always charge you a bill with interest, so live them well.” Of course, she has her own ideas of what it means to ‘live them well’, and I have my own ones that are not necessarily the same. The point is not in following what seems right to her, but in her own suggestion itself. The young can already have bills, and the old can continue to add new ones. The when is irrelevant, what matters is the what and the how. When thinking about what my grandparents mean in general, I always come back to the same idea: the beginning of my own existence. If it hadn’t been for them, my parents wouldn’t have existed; therefore, neither would I.

Today, when talking to my grandmother, I told her “this is all your fault”, and she couldn’t stop laughing. My grandmother, like everyone at her age, has paid a lot of bills, continues to pay some, and I guess she is still acquiring some new ones; but when she laughs, she makes me look forward to every birthday to get to her age and laugh just the same! All the awkward words she sometimes says to me, or when she mistakes my name for another grandchild, or when she scolds me so much for not believing what she believes, none of that matters to me when she laughs. It only matters that she is still there. I know I won’t have her for much longer, and it saddens me to be so far away from her. I hope to continue making her laugh while I can, surely she understands that this is my way of thanking her for my own existence. I know she won’t read this, but I told her I would write about her and asked her authorisation to publish this picture, not because of birthday sentimentality, but because I wanted to tell you about her now that she is still alive and share my conviction that just as much as we love and appreciate our children, we must love and appreciate our elderly. In the end, the cycle repeats itself. It started snowing… again.

And time goes on / Y el tiempo sigue

(Versión en español abajo)

Well. Here I am, 18 months later trying to get my blogging habits back, again!. They have been many times stopped by a lack of discipline, willingness, self-confidence. I am thankful to key people who lately have encouraged me to retake this, something that I really enjoy doing.

For now, I would like to invite you to listen to the great Damien Rice with one song that encapsulates this period I’ve spent in silence. I’ve copied its lyrics below. The world is not the same, neither are we; but time goes on, and so do we.

ESPAÑOL:

Heme aquí, 18 meses después tratando de recuperar mis actividad como blogger, otra vez! Han sido muchas las veces que me he detenido por falta de disciplina, voluntad o confianza en mí mismo. Agradezco a las personas claves que últimamente me han animado a retomar esto, algo que realmente disfruto hacer.

Por ahora, me gustaría invitarles a escuchar al gran Damien Rice con una canción que encapsula este período que he pasado en silencio. He copiado y traducido la letra a continuación. El mundo no es el mismo, y nosotros tampoco; pero el tiempo sigue, y nosotros con él.

Lyrics:

ENGLISH:

“Trusty And True”

We’ve wanted to be trusty and true
But feathers fell from our wings
And we’ve wanted to be worthy of you
But weather rained on our dreams

And we can’t take back
What is done, what is past
So fellas, lay down your fears
‘Cause we can’t take back
What is done, what is past
So let us start from here…

We never wanted to be lusty or lewd
Nor tethered to prudish strings
And we never wanted to be jealously tuned
Nor withered into ugly things

But we can’t take back
What is done, what is past
So fellas, lay down your spears
‘Cause we can’t take back
What is done, what is past
So let us start from here…

And if all that you are
Is not all you desire,
Then, come…

Come, let yourself be wrong
Come, it’s already begun

Come, come alone
Come with fear, come with love
Come however you are
Just come, come alone
Come with friends, come with foes
Come however you are
Just come, come alone
Come with me, then let go
Come however you are
Just come, come alone
Come so carefully closed
Come however you are
Just come…

Come, come along
Come with sorrows and songs
Come however you are
Just come, come along
Come, let yourself be wrong
Come however you are
Just come…

ESPAÑOL:

“Confiables y veraces”

Queríamos ser confiables y veraces
Pero plumas cayeron de nuestras alas
Y hemos querido ser dignos de ustedes
Pero el clima llovió sobre nuestros sueños

Y no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que amigos, dejen sus miedos
Porque no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que comencemos desde aquí…

Nunca quisimos ser hedonistas o viles
Ni atados a cuerdas mojigatas
Y nunca quisimos ser envidiosos
Ni marchitos en cosas feas

Pero no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que amigos, dejen sus lanzas
Porque no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que comencemos desde aquí …

Y si todo lo que eres
No es todo lo que deseas
Entonces ven…

Ven, déjate equivocar
Ven, ya ha comenzado

Ven, ven solo
Ven con miedo, ven con amor
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven con amigos, ven con enemigos
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven conmigo, luego déjalo ir
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven tan cuidadosamente cerrado
Ven como seas
Solo ven…

Ven, ven conmigo
Ven con tristezas y canciones
Ven como seas
Solo ven, ven
Ven, déjate equivocar
Ven como seas
Solo ven…

Chronicle of a bike accident

Today is exactly one month since I had an accident on my bike. It was Thursday, May 11, around 16:00. My bike was my daily mean of transport. I was on my way back home. Maybe, I lost control of the bike when I dodged a hole or bump on the street; or a car touched my back wheel; or I tried avoiding a car crossing in front of me and I went against the sidewalk. The truth is that no one else was involved, and the only witness was gone by the time my brother arrived to the ambulance. All I remember is that I got up and I could not breathe. I screamed for help, and this witness called the ambulance. I must have been conscious because he did it from my phone, but I do not remember anything.

Five hours later, I woke up in hospital. I had a tube through my right side, oxygen, and lots of pain in my right shoulder. I was constantly asking what happened to me? How? Where? When? The diagnosis: Rib fracture. Perforation and collapse of the right lung. Acromioclavicular luxation grade III in the right shoulder. Inflammation of gray matter causing temporary amnesia. According to the toracic doctor, without an intervention, I’d have had 3 hours to live.

I spent a week in hospital; the situation of my lung was the most delicate. When I got the tube off, I was able to go home. The memories of that week returned little by little, except for the accident itself. The place where the rib is fractured hurts sometimes more than others. My right arm is still immobilized in order to avoid an operation. This week, the stitches from the tube will be taken off, and I hope they also remove the immobilizer from my arm, and above all, the possibility of surgery is ruled out.

Although, the worst is supposed to be over, the post-accident condition generates an emotional frustration difficult to manage. And I write this not to provoke pity or sympathy. Things are as they are. I do it because after a month, I want to leave a written record of what happened and share it with all the people who know me through this social network. People who are far away, either geographically or emotionally, but with whom we share moments that meant something important to keep in touch. To each of you, I send a virtual hug… anyway, it is the only type of hug I can give right now. 🙂

VERSIÓN EN ESPAÑOL:

Hoy, se cumple exactamente un mes desde que me accidenté en mi bicicleta. Fue el jueves 11 de mayo, alrededor de las 16:00. La bicicleta era mi medio diario de transporte en la ciudad. Ya iba de regreso a casa. Quizás perdí control de la bicicleta al esquivar un hueco o morro de la calle, o un auto me tocó por atrás, o se cruzó por delante y al esquivarlo me fui contra la vereda. La verdad es que no hubo nadie más involucrado, y el único testigo ya se había ido para cuando mi hermano llegó a la ambulancia. Yo lo único que recuerdo es que me levanté y no podía respirar. Grité por auxilio y ese testigo fue quien llamó a la ambulancia. Debí haber estado consciente porque lo hizo desde mi teléfono, pero yo no recuerdo nada.

Cinco horas después, desperté en la cama del hospital. Tenía un tubo atravesado en el costado derecho, oxígeno, mucho dolor en mi hombro derecho, y constantemente preguntaba qué me pasó? cómo? dónde? cuándo? El diagnóstico: Fractura de costilla. Perforación y colapso del pulmón derecho. Luxación acromioclavicular grado III en el hombro derecho. Inflamación de materia gris causando una amnesia temporal. Según el doctor torácico, tenía 3 horas de vida si no me hubieran intervenido.

Pasé una semana en el hospital, la situación de mi pulmón era la más delicada. Cuando me sacaron el tubo torácico, pude ir a casa. Los recuerdos de aquella semana regresaron poco a poco, excepto el accidente en sí. El lugar donde la costilla está fracturada duele algunas veces más que otras. Mi brazo derecho sigue inmovilizado con el objetivo de evitar una operación. Esta semana me quitarán los puntos del tubo torácico, y espero que también me retiren el inmovilizador de mi brazo, y que sobretodo se descarte la posibilidad de una cirugía.

Aunque se supone que lo peor ya pasó, la condición pos-accidente genera una frustración emocional difícil de manejar. Y escribo esto no para provocar pena ni simpatía. Las cosas se dan como se dan. Lo hago porque después de un mes, quiero dejar un récord escrito de lo que pasó y comunicarlo con todas las personas que me conocen a través de esta red social. Personas que se encuentran lejos, ya sea geográfica o emocionalmente, pero con quienes compartimos momentos que significaron algo importante para mantener contacto. A cada uno, les envío un abrazo virtual… y es que es el único tipo de abrazo que puedo dar ahora mismo. 🙂

The honesty of hypocrisy

(versión en Español, abajo)

Human relationships are the most exciting and fulfilling aspect of our existence. Also, they can be the most painful and frustrating part of it. With regards to them, one of the unarguable values that society tells us to have is honesty. However, the more I think about honesty, the less honest it becomes.

Sometimes, as an experiment, when I am in a group of people and someone starts talking about a slightly controversial topic, like politics or religion, I tend to say things just to observe their reactions. If what I say supports the main speaker’s point of view, usually the others do too. If I say something that makes them think that I feel completely the opposite, the others, including the main speaker, tend to back off and change his/her point of view. You could say that people are just trying to be polite, or maybe they don’t really have a strong point of view. But, I think the main reason is people don’t like confrontation (notice that ‘being polite’ implies a completely different intention). In general, people try to avoid confronting anyone even if that means not being honest about what they think or believe.

Some may say that this is being hypocritical, and by definition, they are right. Hypocrisy is the practice of claiming to have moral standards or beliefs to which one’s own behavior does not conform. However, people avoid disagreeing because they also believe that it is likely to cause discomfort and will deny everybody of having a peaceful time. Therefore, here is a dichotomy that exists within us. We can be honest while lying. We lie being honest.

If we put on one side of a balance the option: Let the others know what I really think, and how I would really behave if nobody would get affected, but I know they would; and on the other side, the other option: Nobody really needs to know about what I think, or what I do, and I can get on with everybody at least here and for now… Well, I think the benefits of the second option will weigh a lot more.

So, with this in mind, I’d like to redeem the word hypocrisy. It is something needed, and something that can bring more benefits than its antonym. Next time someone calls you a hypocrite, don’t take it as an offence, take it as a complement. It was for everybody’s sake.

La honestidad de la hipocresía (Versión en Español)

Las relaciones humanas son el aspecto más emocionante y gratificante de nuestra existencia. Pero también, pueden ser la parte más dolorosa y frustrante de la misma. Cuando se habla de ellas, uno de los valores indiscutibles que la sociedad espera que tengamos, es el ser honestos. Sin embargo, cuanto más pienso acerca de la honestidad, más deshonesta se vuelve.

Como experimento, cuando estoy en un grupo de personas y alguien empieza a hablar de un tema un poco controversial, como la política o la religión, tiendo a decir cosas sólo para observar las reacciones. Si lo que digo es compatible con el punto de vista de quien lo dijo; por lo general, los demás también lo hacen. Si digo algo que expresa totalmente lo contrario, los demás, incluido quien lo dijo, tiende a retroceder y cambiar su punto de vista. Se podría decir que las personas están tratando de ser respetuosos, o tal vez que en realidad no tienen un punto de vista definido. Pero creo que la razón principal es que a la gente no les gusta la confrontación (nótese que ser “respetuoso” implica una intención completamente diferente). En general, la gente trata de evitar el confrontarse con alguien, incluso si eso significa no ser honesto acerca de lo que piensan o creen.

Algunos pueden decir que esto es ser hipócrita, y por definición, tienen razón. La hipocresía es la práctica de decir que se tiene cierta moral o creencia a las que su propio comportamiento no se ajusta. Sin embargo, lo hacen porque ellos también creen que el estar en desacuerdo probablemente causará malestar y negará a todos la posibilidad de relacionarse en paz. Por lo tanto, existe una dicotomía dentro de nosotros. Somos honestos mientras mentimos. Mentimos siendo honestos.

Si ponemos en un lado de la balanza la opción: Dejemos que los demás sepan lo que realmente pienso y cómo me comportaría si a nadie le afectara, pero sé que afectaría; y en el otro lado, la otra opción: Nadie realmente necesita saber acerca de lo que pienso, o lo que hago, y puedo llevarme con todos, al menos aquí y por ahora … Bueno, creo que los beneficios de la segunda opción pesarán mucho más.

Así que, con estás ideas ojalá pueda redimir la palabra hipocresía. Es algo necesario, y algo que puede traer más beneficios que su antónimo. La próxima vez que alguien te llame hipócrita, no lo tomes como una ofensa, tómalo como un complemento. Fue por el bien de todos.

Hoy es un día especial

Hoy es un día especial. Y no lo digo solo como una expresión retórica. Permítanme explicar porqué:

Entre el 2008 y 2010, junto con mis hermanos y cuatro músicos, grandes amigos, londinenses (posteriormente, uno de ellos fue reemplazado por un nueva-zelandés) formamos Reverso; banda que se convertiría en el referente de ska mestizo en el circuito de Londres. Fuimos parte de una ola de bandas independientes de tinte latino que marcó un movimiento sólido con una audiencia creciente y vibrante.

Sin embargo, en pleno momentum, mis ganas de recorrer el mundo, mezcladas con un período emocional un poco complicado, me llevaron en un viaje por los cinco continentes. Aunque al retornar, Reverso continuó hasta el 2012, ya no fue lo mismo. Cuatro de los integrantes salieron del UK, incluyendo mis hermanos. Aunque en ese entonces sentí que la decisión de viajar fue la correcta, el daño colateral que le causó a Reverso es un peso que continúa acechándome constantemente.

A finales del 2013, retorné a Quito. Como parte de mi trabajo, tengo a mi cargo el módulo de Songwriting en la Escuela de Música UDLA. Durante los últimos dos meses, he llevado a cabo las Noches Open Mic en La Estación. En ellas, mis alumnos, de básico y avanzado, junto con otros songwriters, han interpretado más de 160 temas inéditos. Ha sido un viaje fabuloso donde los he visto crecer y apasionarse de su rol como songwriters. Eso me llena de mucha alegría.

Hoy, como parte de la Noche de Clasura, abriré el show con un set corto. Me siento honrado que estaré acompañado de mis hermanos más cuatro músicos con una energía fascinante. Entre ellos está Alejandro del Pozo, a quien agradezco por su amistad y empuje para haberlo hecho. Hoy, 2 años después, me reencuentro con mis hermanos en el escenario, haciendo lo que más nos gusta, lo que nos llevó lejos, lo que nos mantuvo cerca, lo que nunca nos abandonó,… nuestra música.

Hoy, es un día especial.

(Info del evento: aquí)

A decade in the UK

A decade in the UK

5th of September, 2003. 2 suitcases full of dreams, 2 more full of fears, my red guitar and Daniel, my younger brother, listening to his new CD, Meteora by Linkin Park. We departed from Quito airport and after transiting through Madrid, we landed in London one day later. The immigration officer showed us where to go for a medical screening. Back then I thought: ‘how kind they are, they are checking my lungs to see if I’m ok’. A few months later, I realised they were screening my chest to confirm I wasn’t a drug mule. Nice. I had to fill in a form where I was asked my weight in stones and my height in feet. I remember thinking: well, it depends on the size of the stones and the size of the foot. Or as my brother said: ‘what the foot?!’

The first British person I met was the driver who picked us up from the airport and was driving us to our English School in Swanage, Dorset in a van. There were 4 of us. Luis, from Ecuador too, and Mohammed, from Saudi Arabia. He became my first international friend. The driver was in his late 60s and didn’t talk to us for the whole 3 hour drive. He looked grumpy. I remember asking him something about the place we were going to and until now, I have no idea what his answer was. That was my first day in the UK. Today, 10 years later, is my last one. Although, I’ve been a bit of a nomad during the last 3 years, London has always been my base. From tomorrow, my base will be Quito, Ecuador.

During the last decade many many things have happened. The original goals for which we came were achieved and surpassed. Many of them evolved into something else. The first years were the most challenging. The early middle years were the most rewarding. The late middle ones were the most fun. The last one was the most intriguing.

A friend told me recently: ‘so… why are you leaving your life in London?’. That question made me realise how tricky words can be. The truth is I’m not leaving my life in London! I’m taking it with me! No doubt, London is one of the best cities in the world, its multiculturalism is inspiring, its night life and artistic-scene is admirable, its virtually endless offer of entertainment, food, shopping, fashion is addictive; its job possibilities are arguably attractive, its architecture, river, landmarks, museums,  are beautiful and so on… but also, its dark side is easy to spot and I better not get into that right now.

However, the ‘best’ is a very subjective and changeable judgement. Certainly, I’ll miss London but the best is not always enough. I’m starting a new chapter and I’ll carry on living with the same intensity, passion and hope that this city has taught me. I’m starting a new chapter back in what once was my home and close to my family. I’m extremely happy for all the experiences that the UK has given to me, well maybe, not all of them…but extremely happy about having made all the friendships, all the memories, all the smiles and the tears. Many thanks to all of you, and hope to see you on the other side of the pond!