Normal vs. Common / Normal vs. Común

(Versión en Español – abajo)

In the middle of a reading, I look out the window of the train and observe how the fields begin to get dressed by spring. I haven’t taken a train in a long time, but a mandatory visit to the university library was the perfect reason to do it in times of social distancing. Situation that many refer to as “the new normal”.

In a recent conversation with a good friend of mine, we reflected on two terms that we use in our daily talk as if they were synonyms, when in reality they imply a great difference: the ‘normal’ and the ‘common’. My father had already told me some years ago, and although he applied it from his theological framework, it is a very necessary distinction to make in all our tasks.

In the animal world, they may be applied as synonyms. What animals do commonly is ‘their normal’ because they do it instinctively, therefore, their existence depends on it. However, this is not entirely applicable with humans. Our capacity for abstract thinking has led us to neutralize our instincts in very productive as well as dangerous ways. Thus, we are full of common practices that are not normal, some as trivial as: chewing gum, beauty contests, fireworks in New Years Eve, social networks, TV reality shows; and others not so trivial as: consuming plastic, eating meat every day, luxuries, drugs for recreation, fights between soccer fans, official religions, and even marriage. Now, social distancing wants to fall into the category of normal.

I refuse to accept it. It is obviously required during these difficult times but it cannot become the ‘new normal’. The normal has to be understood in terms of sustainability, the common in terms of acceptability. We each negotiate the attitudes, habits, and practices that we adopt as our way of life, but the distinction has to be established, recognized, and assumed. The common, but not normal, can bring dire consequences for everyone, we can see it in this pandemic, and in the climate emergency that we are experiencing. I believe that if we distinguish better these two terms, as a self-reflection of our daily actions, we will be more confident to change what is common but not normal, as a process of “ungetting” used to it. In the end, the essence of the normal is its ability to reinvent the common.

VERSIÓN EN ESPAÑOL

En medio de una lectura, miro por la ventana del tren y observo cómo los campos se empiezan a vestir de primavera. Hace mucho que no tomaba un tren, pero una obligada visita a la biblioteca de la universidad fue la perfecta razón para hacerlo en momentos de distanciamiento social. Situación a la que muchos se refieren como “la nueva normalidad”.

En una reciente conversación con un buen amigo mío, reflexionamos en dos términos que en nuestro diario hablar los utilizamos como si fueran sinónimos, cuando en realidad implican una gran diferencia: lo ‘normal’ y lo ‘común’. Ya mi padre me lo había dicho hace algunos años, y aunque él lo aplicaba desde su marco teológico, es una distinción muy necesaria de realizar en todos nuestros quehaceres.

Y es que en el mundo animal, puede que se apliquen como sinónimos. Lo que los animales hacen en común, es lo normal porque lo hacen instintivamente, por lo tanto, su existencia depende de ello. Sin embargo, esto no sucede con los humanos. Nuestra capacidad de pensamiento abstracto nos ha llevado a neutralizar nuestro instinto de maneras muy productivas como también muy peligrosas. Así, estamos llenos de prácticas comunes que no son normales, algunas tan triviales como: mascar chicle, concursos de belleza, juegos pirotécnicos en Año Viejo, redes sociales, TV reality shows; y otras no tan triviales como: consumir plástico, comer carne todos los días, lujos, drogas por recreación, peleas entre barras de fútbol, religiones oficiales, e incluso el matrimonio. Ahora: distanciamiento social quiere entrar en la categoría de lo normal.

Yo me rehúso a aceptarlo. Es obviamente necesario durante estos tiempos difíciles pero no puede convertirse en lo ‘normal’. Lo normal tiene que ser entendido en términos de sostenibilidad, lo común en términos de aceptabilidad. Cada uno negociamos las actitudes, costumbres, y prácticas que adoptamos como nuestro estilo de vida, pero la distinción tiene que ser establecida, reconocida, y asumida. Lo común, y no normal, puede traer consecuencias funestas para todos, lo podemos ver en esta pandemia, y en la emergencia climática que vivimos. Creo que si distinguimos mejor estos dos términos, como una auto-reflexión de nuestros actos diariamente, estaremos más seguros de cambiar lo que es común pero no es normal, como un proceso de desacostumbramiento. Al final, la esencia de lo normal es su capacidad de reinventar lo común.

De cumpleaños y noventañeras / Birthday and nineties

Elba Arredondo, la abuela, Febrero 2020.

(English version below)

Hoy es mi cumpleaños. Ha sido un día con un clima que representa toda una vida: soleado, nublado, mucho viento, lluvia, nieve, soleado nuevamente, y el ciclo se repite. Dentro de ese ciclo, parecería haber un momento en que nuestra normalizada percepción de la ‘juventud’ hace que las ganas de cumplir más años se vayan disipando. Como si en lugar de celebrar, uno debería lamentarse por cumplir años. La mayoría de nuestros discursos sociales y mediáticos con respecto a la belleza, la fuerza, la pasión, entre otros, dan la idea de que son sinónimos exclusivos de juventud, y que esta se limita a cierta edad que cada vez es más reducida, y más temprana. Podría extenderme en el tema, pero solo quiero llevar con estas palabras a abrazar cada cumpleaños como una oportunidad para reflexionar en el año que acaba de pasar, y en el que viene; sin pensar en los dos parámetros de joven o viejo, sino del paisaje recorrido. Algo así como un hábito en un ‘año viejo’ personalizado e individualizado que apunta a las experiencias vividas, y no a adjetivos contrarios.

A mí me encanta cumplir años. Me siento afortunado de las personas que me rodean como también de los familiares y amistades alrededor del planeta, de quienes, en mi cumpleaños, me suelo enterar más que en un día promedio. Una de las conversaciones que aprecio tener es con mi abuela. La única que me queda viva, y que a sus 92 años, sus deseos de feliz cumpleaños siempre vienen acompañados con un “los años nunca pasan en vano, y te van sacando factura con intereses, así que vívalos bien”. Claro, ella tiene sus propias ideas de qué significa vivirlos bien, y yo tengo otras que no necesariamente son las mismas. El punto no está en seguir lo que a ella le parece bien, sino en la sugerencia misma. Hay juventud que ya paga intereses, como también hay vejez que sigue acumulando nuevos. El cuándo es irrelevante, lo que importa es el qué y el cómo. Al pensar en lo que significaron mis abuelos en general, siempre vuelvo a la misma idea: el inicio de mi propia existencia. Si no hubiera sido por ellos, mis padres no hubieran existido; por lo tanto, yo tampoco.

Hoy, al hablar con mi abuela, le dije “todo esto es tu culpa”, y no paraba de reírse. Mi abuela, como toda persona a su edad, ha pagado muchos intereses, sigue pagando algunos, y me imagino que sigue adquiriendo algunos nuevos; pero cuando ella ríe, hace que espere con ganas cada cumpleaños para llegar a su edad y reírme igual! Todas las palabras incómodas que a veces me dice, o cuando me confunde de nombre con el de otro nieto, o cuando me regaña tanto por no creer lo que ella cree, nada de eso me importa cuando ella ríe. Solo importa que sigue ahí. Sé que no la tendré por mucho tiempo más, y me entristece estar tan lejos. Por eso, espero seguir haciéndola reír mientras pueda, seguro que entiende que esa es mi forma de agradecerle por mi propia existencia. Sé que ella no me leerá esto, pero le dije que escribiría de ella y le pedí permiso para publicar su foto, no por sentimentalismos de cumpleaños, pero porque quería contarles de ella ahora que todavía la tengo y compartir mi convicción de que al igual que amamos y apreciamos nuestros niños, debemos amar y apreciar nuestros viejos. Al final, el ciclo se repite. Empezó a nevar… otra vez.


ENGLISH VERSION

Today is my birthday. It has been a day full of weather that could represent a lifetime: sunny, cloudy, windy, rainy, snowy, sunny again, and repeat. Within that cycle, there seems to be a time when our normalised perception of ‘youth’ causes our desire of having birthdays to dissipate. As if instead of celebrating them, one should regret them. Most of our social and media discourses regarding beauty, strength, passion, among others, give the idea that they are exclusive synonyms of youth, and that this is limited to a certain age that is increasingly reduced, and earlier. I could expand on the subject, but with these words, I just want to call on the need of embracing each birthday as an opportunity to reflect on the year that has just passed, and the one to come; without thinking of the two parameters of young or old, but of the landscape that has passed by. Something like a ‘New Year’s tradition’ in a personalised and individualised manner that points to lived experiences, and not to contrary adjectives.

I love to have birthdays. I feel lucky to have the people around me as well as the people from family and friends around the planet, about whom, on my birthday, I usually find out more than on an average day. One of the conversations that I appreciate having is with my grandmother. The only grandparent that is still alive, and who at 92 years of age, her ‘happy birthday’ wishes are always accompanied by “the years never go by in vain, and they always charge you a bill with interest, so live them well.” Of course, she has her own ideas of what it means to ‘live them well’, and I have my own ones that are not necessarily the same. The point is not in following what seems right to her, but in her own suggestion itself. The young can already have bills, and the old can continue to add new ones. The when is irrelevant, what matters is the what and the how. When thinking about what my grandparents mean in general, I always come back to the same idea: the beginning of my own existence. If it hadn’t been for them, my parents wouldn’t have existed; therefore, neither would I.

Today, when talking to my grandmother, I told her “this is all your fault”, and she couldn’t stop laughing. My grandmother, like everyone at her age, has paid a lot of bills, continues to pay some, and I guess she is still acquiring some new ones; but when she laughs, she makes me look forward to every birthday to get to her age and laugh just the same! All the awkward words she sometimes says to me, or when she mistakes my name for another grandchild, or when she scolds me so much for not believing what she believes, none of that matters to me when she laughs. It only matters that she is still there. I know I won’t have her for much longer, and it saddens me to be so far away from her. I hope to continue making her laugh while I can, surely she understands that this is my way of thanking her for my own existence. I know she won’t read this, but I told her I would write about her and asked her authorisation to publish this picture, not because of birthday sentimentality, but because I wanted to tell you about her now that she is still alive and share my conviction that just as much as we love and appreciate our children, we must love and appreciate our elderly. In the end, the cycle repeats itself. It started snowing… again.

Hablemos de niños… otra vez / Let’s talk about children… again

(English version – below)

Hace un poco más de tres años, publiqué la versión en español de un artículo que un buen amigo mío había escrito como una reflexión, cínica pero muy bien argumentada, con respecto al procrear. La hipótesis principal era que “…tener un bebé es el acto más egoísta que se puede realizar en este planeta”. Yo estaba de acuerdo pero creo que me equivoqué. Permítanme explicarme por favor.

Me equivoqué no porque intrínsecamente sea una afirmación de corte subjetivo. Es ‘más egoísta’ con respecto a qué? Obviamente la comparación es intencional, y por eso está en un blog y no en una revista científica. 

Me equivoqué no porque los datos que se presentan con respecto al impacto ecológico sean incorrectos. Al contrario, son irrefutables. Los seres humanos somos los mayores contaminantes y destructores del planeta, y un bebé dejará una huella que solo ayudará a incrementar el problema, el gran problema de una superpoblación incontrolable al que ni siquiera una pandemia como la que estamos viviendo puede afectar. 

Me equivoqué no porque los argumentos que se presentan con respecto a la presión social de tenerlos o adoptarlos sean una exageración. El bullying sistemático y social hacia quienes no tienen hijos es innegable. Por ejemplo, en el país donde ahora mismo vivo, Alemania, las parejas casadas sin hijos tenemos menos beneficios y más carga de impuestos que las parejas que tienen hijos. Tristemente el discurso oficial y silenciosamente omnipresente sigue siendo que sin hijos no se puede ser una persona completa. 

Así que todo lo mencionado sigue siendo muy relevante y preciso de reflexionar. Sin embargo, me equivoqué al pensar que es egoísta tenerlos porque simplemente un/a niño/a son una fuente muy poderosa de gozo, alegría, ternura, sencillez, perdón, paz, aprendizaje (y la lista sigue), y los beneficios que esto conlleva van más allá de solo afectar a sus padres. Son un efecto colateral para el bienestar emocional y psicológico de nuestra sociedad.

Perdón que me ponga sensible, y es que se me humedecen los ojos al escribir estas letras mientras miro las obras de arte pegadas en mi pared (foto) y pienso en las pintoras. Son siete artistas en total, de entre 2 a 10 años, de dos familias diferentes, que en los últimos meses me han regalado tanta paz en medio de la tormenta, infinitas sonrisas en medio de las lágrimas, profunda sencillez en medio de mi orgullo, imprescindible perdón en medio del dolor, y suficientes razones en medio del sin sentido. Agradezco a sus padres por tenerlas, porque es por su ‘egoísmo’ que me siento el hombre más afortunado del planeta cuando cantan canciones conmigo, se ríen de mis locuras, bailan con sus pies en los míos, y gritan mi nombre mientras corren hacia mí con los brazos abiertos cuando me ven llegar!

No queda de más decir, nuestro planeta tiene que ser cuidado, quienes no tenemos niños no debemos ser juzgados, ni menospreciados, es una elección tan válida como tenerlos; y finalmente, más allá de cualquier impacto ecológico, prejuicio social, o complicación familiar, los niños fueron, son, y serán una fuente inagotable de felicidad. Qué vivan los niños!

ENGLISH VERSION

A little over three years ago, I published the Spanish version of an article that a good friend of mine had written as a reflection, cynical but very well argued, regarding childbearing. The main hypothesis was that “… having a baby is the most selfish act that can be done on this planet.” I agreed but I think I was wrong. Please let me explain.

I was wrong not because it is intrinsically a subjective statement. It is ‘more selfish’ than what? Obviously the comparison is intentional, but that is why it is on a blog, and not in a scientific journal.

I was wrong not because the data presented regarding the ecological impact are incorrect. On the contrary, they are irrefutable. Human beings are the biggest polluters and destroyers on the planet, and a baby will leave a mark that will only help to increase the problem, the great problem of uncontrollable overpopulation that not even a pandemic like the one we are experiencing can affect.

I was wrong not because the arguments that are presented regarding social pressure to have or adopt them are an exaggeration. The systematic and social bullying towards those who do not have children is undeniable. For example, in the country where I live right now, Germany, married couples without children have fewer benefits and more tax burden than couples with children. Sadly the official and silently ubiquitous discourse remains that without children you cannot be a whole person.

So everything mentioned is still very relevant and accurate to reflect on. However, I was wrong to think that it is selfish having them simply because a child is a very powerful source of joy, happiness, tenderness, simplicity, forgiveness, peace, learning (and the list goes on), and the benefits of what this represents go beyond their parents. They are a collateral effect for the emotional and psychological well-being of our society.

Sorry to get sensitive, but my eyes well up when I write these words while I look at the works of art pasted on my wall (photo) and think about the painters. They are seven artists in total, between 2 and 10 years old, from two different families, who in recent months have given me so much peace in the midst of the storm, infinite smiles in the midst of tears, profound simplicity in the midst of my pride, essential forgiveness in the midst of pain, and enough reasons in the midst of nonsense. I thank their parents for having them, because it is because of their ‘selfishness’ that I feel like the luckiest man on the planet when they sing songs with me, laugh at my jokes, dance with their feet on mine, and shout my name running towards me with open arms when they see me arrive!

It goes without saying, our planet has to be cared for, those of us who do not have children should not be judged or belittled, it is a choice as valid as having them, and finally, beyond any ecological impact, social prejudice, or family complication, children were, are, and will be an inexhaustible source of happiness. Qué vivan los niños!

And time goes on / Y el tiempo sigue

(Versión en español abajo)

Well. Here I am, 18 months later trying to get my blogging habits back, again!. They have been many times stopped by a lack of discipline, willingness, self-confidence. I am thankful to key people who lately have encouraged me to retake this, something that I really enjoy doing.

For now, I would like to invite you to listen to the great Damien Rice with one song that encapsulates this period I’ve spent in silence. I’ve copied its lyrics below. The world is not the same, neither are we; but time goes on, and so do we.

ESPAÑOL:

Heme aquí, 18 meses después tratando de recuperar mis actividad como blogger, otra vez! Han sido muchas las veces que me he detenido por falta de disciplina, voluntad o confianza en mí mismo. Agradezco a las personas claves que últimamente me han animado a retomar esto, algo que realmente disfruto hacer.

Por ahora, me gustaría invitarles a escuchar al gran Damien Rice con una canción que encapsula este período que he pasado en silencio. He copiado y traducido la letra a continuación. El mundo no es el mismo, y nosotros tampoco; pero el tiempo sigue, y nosotros con él.

Lyrics:

ENGLISH:

“Trusty And True”

We’ve wanted to be trusty and true
But feathers fell from our wings
And we’ve wanted to be worthy of you
But weather rained on our dreams

And we can’t take back
What is done, what is past
So fellas, lay down your fears
‘Cause we can’t take back
What is done, what is past
So let us start from here…

We never wanted to be lusty or lewd
Nor tethered to prudish strings
And we never wanted to be jealously tuned
Nor withered into ugly things

But we can’t take back
What is done, what is past
So fellas, lay down your spears
‘Cause we can’t take back
What is done, what is past
So let us start from here…

And if all that you are
Is not all you desire,
Then, come…

Come, let yourself be wrong
Come, it’s already begun

Come, come alone
Come with fear, come with love
Come however you are
Just come, come alone
Come with friends, come with foes
Come however you are
Just come, come alone
Come with me, then let go
Come however you are
Just come, come alone
Come so carefully closed
Come however you are
Just come…

Come, come along
Come with sorrows and songs
Come however you are
Just come, come along
Come, let yourself be wrong
Come however you are
Just come…

ESPAÑOL:

“Confiables y veraces”

Queríamos ser confiables y veraces
Pero plumas cayeron de nuestras alas
Y hemos querido ser dignos de ustedes
Pero el clima llovió sobre nuestros sueños

Y no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que amigos, dejen sus miedos
Porque no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que comencemos desde aquí…

Nunca quisimos ser hedonistas o viles
Ni atados a cuerdas mojigatas
Y nunca quisimos ser envidiosos
Ni marchitos en cosas feas

Pero no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que amigos, dejen sus lanzas
Porque no podemos retractarnos
De lo hecho, de lo pasado
Así que comencemos desde aquí …

Y si todo lo que eres
No es todo lo que deseas
Entonces ven…

Ven, déjate equivocar
Ven, ya ha comenzado

Ven, ven solo
Ven con miedo, ven con amor
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven con amigos, ven con enemigos
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven conmigo, luego déjalo ir
Ven como seas
Solo ven, ven solo
Ven tan cuidadosamente cerrado
Ven como seas
Solo ven…

Ven, ven conmigo
Ven con tristezas y canciones
Ven como seas
Solo ven, ven
Ven, déjate equivocar
Ven como seas
Solo ven…

A new start…

(Versión en español abajo)

My last entry was over 19 months ago. I never imagined the changes that I would encounter since then. In a nutshell, I am now living in Paderborn, Germany. I am doing my PhD around the topic of Higher Popular Music Education. Although, I am going to Ecuador for a few months to do field research, it seems that Germany will be my base for a while.

So here I am again. I am very thankful to those ones who are always wondering about me, to the friendships who have kept close enough, to the ones who have shared a bit of the road with me, and to the ones who are silently there with open arms. I feel very honoured to be surrounded by such beautiful beings from all over the world.

For now, I would like to invite you to visit my new personal website. It is strictly for professional info and contact. I will keep writing my verses and ideas here in my blog. Here it is: www.abnerperezmarin.com.  Thank you.


Mi último escrito fue hace más de 19 meses. Nunca imaginé los cambios que ocurrirían desde entonces. En resumen, ahora vivo en Paderborn, Alemania. Estoy haciendo mi Doctorado dentro del tema de Música Popular en la Educación Superior. Aunque iré al Ecuador por unos meses como parte de mi investigación de campo, parece que Alemania será mi base por algún rato.

Así que aquí estoy otra vez, muy agradecido con aquellos quienes siempre preguntan por mí, con las amistades que se han mantenido lo suficientemente cerca, con quienes hemos compartido un poco del camino, y con quienes están silenciosamente allí con los brazos abiertos. Me siento muy honrado de estar rodeado de seres tan hermosos provenientes de todo el mundo.

Por ahora, me gustaría invitarlos a visitar mi nueva página personal. Tiene un fin estrictamente profesional. Seguiré escribiendo mis versos e ideas aquí en mi blog. Aquí está: www.abnerperezmarin.com. Gracias.

Carne importada y criptonita!

(Para el texto original en Inglés escrito por Daniel Sasso, haz click aquí )

Anoche intenté ver “Antes del diluvio” de Leonardo Dicaprio en la cama y tuve que usar mis auriculares para bloquear el ruido de afuera. Tengo que haber desarrollado una habilidad increíble: cada apartamento que he ocupado desde 2010 incluye un bebé llorando al alcance del oído. Soy soltero y de casi treinta años, así que el sonido de un bebé que llora es mi criptonita por defecto.

Me distraí mientras veía la película y comencé a calcular las probabilidades de la destreza antes mencionada. Llegué a la conclusión de que no estoy maldecido con un ridículo hechizo de llanto-bebé-apartamento-elección. Los enanos aulladores están en todas partes. La gente está sacando estos pequeños idiotas a docenas en todo el planeta.

La película tiene un mensaje poderoso e importante: necesitamos reducir nuestra huella de carbono para garantizar la continuación de nuestra especie. Mi situación me llevó a desafiar la posición del cineasta. Tal vez no se trata solo del tamaño de nuestra huella de carbono individual, sino más bien de la cantidad alarmante de pies que tenemos en el planeta.

La superpoblación es un gran problema, este es un hecho irrefutable. La mayoría argumenta que el calentamiento global es el tema más importante que la humanidad enfrenta actualmente, sin embargo, si la población mundial no se hubiera septuplicado en los últimos 200 años, ni siquiera estaríamos en esta situación.

Reconozcamos que los combustibles fósiles dependen en gran medida del estilo de vida. En promedio, un residente de los Estados Unidos contribuye con la misma cantidad de emisiones de carbono que aproximadamente dieciséis residentes de la India. El desarrollo y los hábitos de consumo importan, y dado que la superpoblación ha afectado principalmente a las naciones en desarrollo, que a su vez tienen una menor huella de carbono per cápita, es fácil ver que la relación entre el crecimiento de la población y la contaminación no es lineal.

Por ejemplo, si el recuento global de cabezas se duplica en los próximos 50 años, las emisiones totales probablemente aumentarían en alrededor de 60 o 70 por ciento (no 100). Esto se puede atribuir al hecho de que las tasas de reproducción son rampantes entre los pobres, que en consecuencia consumen muy pocos hidrocarburos. La evidencia histórica ha demostrado que la población tiende a crecer desproporcionadamente en contra de los incultos y los pobres. El 50% de la gente en la Tierra vive de $ 2.5 por día o menos. Pruebe y compre un boleto de avión o coma un montón de carne importada con ese tipo de presupuesto.

Esto no significa que la sobrepoblación del planeta no esté contribuyendo a nuestra próxima desaparición. Aunque la afinidad puede no ser lineal, sin duda hay una correlación positiva. Más personas equivalen a más Co2. Un estudio realizado por la Universidad Estatal de Oregón¹ determinó que el “legado de carbono” de un niño en Estados Unidos equivale a unas 9,441 toneladas métricas de emisiones de Co2. Eso es alrededor de 20 veces las emisiones que una persona promedio puede ahorrar adoptando un estilo de vida “verde” durante 80 años (reciclando, usando transporte no motorizado cuando sea posible, conduciendo un automóvil eficiente en combustible, usando energía solar, teniendo electrodomésticos eficientes en energía, etc.) . Básicamente, este estudio demuestra que la reproducción es la actividad humana más perjudicial que impulsa el cambio climático.

Si conoces familias grandes que dicen ser amigables con el ambiente, debes confrontar a los padres y decirles que el legado de carbono para cada descendiente que han producido es equivalente a veinte veces lo que creen que están ahorrando al conducir al Prius y comer brócoli orgánico en lugar del tipo regular.

Estamos llegando al punto de inflexión. Un planeta con recursos finitos no puede soportar el crecimiento infinito de la población. Los economistas tienen diferentes opiniones con respecto a qué comer; ¿Cómo enfrentará la humanidad este problema y cómo afectará a las generaciones futuras? Unos creen que habrán guerras relacionadas con los alimentos, otros predicen los desastres naturales y el hambre, los optimistas piensan que los humanos eventualmente usarán decisiones informadas para evitar el crecimiento familiar insostenible (menos nacimientos en lugar de más muertes). Cualquiera que sea el pronóstico, estamos de acuerdo en una cosa: la tasa de crecimiento de la población debe disminuir para que la humanidad sobreviva.

Solamente esto, es ya evidencia suficiente para sugerir que tener un bebé es el acto más egoísta que se puede realizar en este planeta; especialmente si el bebé nace en una familia adinerada (debido al hidrocarbono colosal implícito). Aunque el tema de la sostenibilidad podría ser suficiente por sí solo, presentaré mi caso al revisar las implicaciones sociales y éticas de la propagación y sus alternativas impías.

En muchos casos, los bebés salvan los matrimonios. Estoy seguro de que has oído hablar de esto. La reproducción se usa comúnmente para crear un vínculo entre dos individuos que han comenzado a separarse. Esto es insoportablemente deprimente, por lo que dudo que alguna pareja lo admitiría. Sin embargo, es claro ver los efectos positivos que un bebé podría tener en una relación conyugal. Millones han utilizado este método para evitar la desgracia social asociada con el divorcio. Es espantoso ya que agregar a un niño a la mezcla solo lo remendará temporalmente. La relación se agravará con el tiempo y probablemente terminará en divorcio de todos modos.

Si una pareja no puede sostenerse sin la existencia de una progenie forzada, nunca deberían haberse casado en primer lugar. Lo que es más importante, intencionalmente traer a un niño al mundo por cualquier razón que no sea volver a jugar con juguetes otra vez, es una completa abominación. Poner un pan en el horno por las razones equivocadas y su hijo terminará en un hogar roto. Si desea crear un interés común con su pareja, ¿qué tal jugar juntos Monopoly? Te encantará por un tiempo, y luego querrás rascarte los ojos. Como tener un bebé, excepto sin todo el Co2.

Quiero tener hijos para que puedan hacerme compañía y cuidar de mí cuando sea viejo. Esta podría ser la motivación más egoísta de todas. La expresión puede variar, pero todos estamos familiarizados con esta proclamación. La gente teme estar sola, especialmente en la vejez. Es como si esperáramos que nuestro medio de vida se vaya al baño una vez que cumplimos 70 años. Como si definitivamente necesitáramos ayuda para usar el baño y pagar las facturas. Esto no solo es increíblemente egoísta, sino también realmente desalentador. Ciertamente creo (y espero) que podré valerme por mí mismo hasta el día de mi muerte.

Bien, ahora repasemos las alternativas. La opción más obvia es la adopción, pero tiene algunos inconvenientes emblemáticos que desalientan incluso a las parejas más filantrópicas y conscientes del medio ambiente. Parece que la mayoría de la gente usa la adopción como último recurso cuando sus cuerpos físicos son incapaces de concebir. Estoy aquí para decirte, eso es bastante egoísta.

Objeción 1 a la adopción: Quiero experimentar el “milagro” del parto con mi cónyuge.

La concepción no es un milagro, es un problema que está llevando a nuestra perdición inminente. Sin mencionar el increíble costo que le cuesta al cuerpo femenino. Si adoptas, no solo estás ayudando al planeta, sino que tu esposa tiene que mantenerla en paz.

Objeción 2 a la adopción:  Quiero verme en los ojos de mi hijo.

Comprensible, pero egoísta. ¿Por qué la apariencia física de un ser humano es un factor decisivo a la hora de hacer esta llamada? Quiero decir, lo entiendo Todos tenemos este impulso de sentir el poder de crear un ser vivo desde cero, debe ser todo el apuro. También es muy arrogante. Esta no es una razón justificable para seguir aniquilando el planeta Tierra.

Objeción 3 a la adopción: : Quiero que mi hijo esté sano, como yo,

Esta es probablemente la peor. No quiero un niño con alguna enfermedad congénita o hereditaria como espina bífida o esquizofrenia. Supongo que estos niños no merecen un hogar? Reconozco que una posible enfermedad o malformación podría representar luchas, trabajo duro y mayores gastos para los padres adoptivos. Sin embargo, la probabilidad de adoptar un niño con una desventaja hereditaria es bastante baja dada la gran cantidad de embarazos no deseados que ocurren todos los días. Las probabilidades son demasiado escasas para que este factor sea una consideración válida.

Objeción 4 a la adopción:  Qué podrían pensar los demás?!

La adopción es extraña. Antinatural. Poco común. “No milagrosa”. Los vecinos hablarán de sus supuestas incapacidades reproductivas. Es posible que viva en una sociedad xenófoba donde un niño negro, asiático o latino puede sobresalir como un pulgar dolorido. Ciertamente no quieres que tu hijo tenga una mala cara en el club de campo.

La única alternativa sería la temida de No-hijos. Imagínese, sin alborotos gritando en el supermercado. Sin Teletubbies. Sin visitas caóticas (y costosas) a las salas de emergencia. Sin pañales sucios. Suena horrible.

Objeción 1 a la alternativa de No-hijos: Procrear es lo que se espera de cualquier pareja casada.

Primero viene el amor, luego viene el matrimonio, luego viene un bebé en un cochecito de bebé. Es como funciona. A menos que enfrentes a tus padres y les digas que no está sucediendo. Es una conversación que destrozaría los sueños de cualquier aspirante a abuela, pero es mejor que poner un tigre en el tanque solo para satisfacer una convención social.

Objeción 2 a la alternativa de No-hijos: Tenemos que continuar con nuestra línea de sangre.

Vana y egoísta. No importa si estás relacionado con John F. Kennedy o Freddy Mercury, los genes de nadie merecen la continuación más que de cualquier otro. Bajo ninguna circunstancia es esta una razón legal para reproducirse.

Objeción 3 a la alternativa de No-hijos: Miedo al tiempo libre y la soledad

Criar a un niño es una tarea de toda la vida. Si esquivas la bala, tendrías que encontrar un pasatiempo o un trabajo para llenar el vacío. Esto puede ser particularmente desalentador para alguien que está desempleado y que no sabe qué hacer con su tiempo. Tener un bebé parece una solución tan simple para ocuparse uno mismo. Ridículo. Si no puedes encontrar la realización a través de otros medios más allá de la procreación, entonces tu propia existencia es bastante sombría.

Dudo que ninguna de estas observaciones sea pionera. Entonces, ¿cuál es el problema? Si impregnar a una mujer es una hazaña tan terrible y egoísta, entonces ¿por qué estamos a punto de estallar? ¿Toda la raza humana es ignorante del problema que tenemos entre manos? Improbable.

Incluso si mil millones de personas leen este artículo, probablemente no alteraría la decisión de hacer un bebé incluso de una sola persona. Incluyéndome a mi. Somos egoístas y miopes por naturaleza. La gratificación instantánea personal prevalece sobre el bienestar colectivo a largo plazo, todo el tiempo. Además, hacer un bebé es más placentero que adoptar uno.

Quizás la explicación más fácil y plausible radica en la difusión de la responsabilidad. Representación perfecta de la fragilidad humana. Parecería inofensivo para ti tener un bebé con tu cónyuge. ¿Cómo puede un niño tener un impacto negativo significativo en la salud del planeta? ¿Derecha? Esta forma de pensar es excavar nuestras tumbas colectivas.

Un artículo que discute la sobre-población sería incompleto si no mencionara la religión y sus efectos sobre la vida humana en este planeta. Este tema solo podría alimentar mi teclado durante horas, pero a los efectos de la narración actual, lo mantendré breve.

La mayoría de las religiones se oponen activa y explícitamente al control de la natalidad, la anticoncepción y el aborto (¿Iglesia Católica, alguien?). Otros se andan con rodeos y logran sus objetivos a través de un enfoque más sutil. Por ejemplo, en la fe musulmana, el matrimonio es una institución donde la reproducción es fundamental. Un matrimonio sin descendencia es una abominación porque cada niño es un regalo de Dios y debe ser bienvenido con razón. Aunque muchos líderes islámicos conservadores han hecho campaña contra el uso de anticonceptivos, no hay una mención explícita del control de la natalidad en el Corán. Aunque el nivel de invasividad y las limitaciones explícitas son diferentes a los impuestos por la iglesia católica, el resultado es el mismo. Millones y millones de parejas devotas sufren embarazos no deseados cada año porque simplemente aceptan las doctrinas que se encuentran dentro del credo de su fe, al pie de la letra.

Afortunadamente, muchos ignoran rutinariamente a sus iglesias cuando se trata de este tema específico. Las personas educadas (y ricas) están naturalmente más inclinadas a hacerlo, por lo tanto, son los países del tercer mundo de rápido crecimiento donde las creencias religiosas incuestionables están reprimiendo la planificación familiar. No se necesita de mucho para darse cuenta de por qué la superpoblación conduce a la pobreza y al aumento de la mortalidad infantil. Considera las conclusiones de este estudio: si los nacimientos se separaron por al menos 2 años, la mortalidad de los bebés se reduciría en un 13%. Si todos los nacimientos tuvieran al menos 3 años de diferencia, la mortalidad infantil se reduciría en un 25% en todo el mundo². Sí, tener una docena de bebés seguidos con menos de un año de diferencia no solo es peligroso para la salud de la madre, sino que también está relacionado con la supervivencia de esos bebés.

He oído a católicos que argumentan que la anticoncepción es inmoral y que el aborto es “asesinato”. Esto es terriblemente inconsistente dado que esta mentalidad ortodoxa probablemente ha contribuido a la superpoblación y, por lo tanto, ha llevado a hambrunas, enfermedades y pobreza generalizadas. Los números son asombrosos y hablan por sí mismos. Es contradictorio oponerse al aborto y al uso de anticonceptivos por “motivos morales” porque en muchos casos los resultados directos de la alternativa son mucho peores. Está más allá de mi nivel de comprensión cómo alguien podría adherirse a una ideología que alienta a los niños no deseados a nacer en condiciones totalmente viles: enfermedades venéreas heredadas, chozas superpobladas, pobreza extrema, inanición eventual y posiblemente incesto (es decir, si logran superar el alta probabilidad de mortalidad infantil). De acuerdo con cualquier brújula moral funcional, es ciertamente beneficioso nunca haber sido concebido (o nacido) en absoluto, que sufrir todas estas atrocidades.

Si estás dudando si realmente existe una correlación entre la religión y la superpoblación, consulte el siguiente gráfico. En el eje X tienes el porcentaje de la población que cree en dios, en el eje Y verás la tasa promedio de fertilidad. Cada punto es un país.

Aunque es difícil probar la causalidad, existe claramente una correlación directa. La tasa de fertilidad aumenta a medida que la “fe” aumenta, y viceversa.

Desde un punto de vista económico, tiene mucho sentido que los líderes religiosos promuevan la reproducción insostenible generalizada. En la mayoría de los hogares, los niños adoptan las religiones de sus padres, sin hacer preguntas. Por lo tanto, esto podría ser simplemente una manera extremadamente efectiva (aunque cruel) de aumentar el seguimiento de una iglesia. Para que una religión prospere, debe tener devotos abundantes.

Esa es mi breve queja sobre la religión y la superpoblación. ¿Sobre simplificado? Probablemente. Esto no tiene la intención de hacerte cuestionar tus creencias, o mucho menos atacar tu religión en particular. Intento ser lo más objetivo posible al escribir, y extraer de hechos y observaciones en lugar de sentimientos o corazonadas. Mientras que tú y yo practiquemos la tolerancia de las creencias de los demás, estoy seguro de que nos llevaremos bien. Habiendo dicho eso, sería mucho más fácil para mí tolerar tu intolerancia si fueras pro aborto.

Los embarazos no deseados representan alrededor del 40% de todas las concepciones del mundo³. Eso es una locura. Casi la mitad de todas las situaciones que un huevo se encuentra con un esperma son momentos “oops”. En las naciones en desarrollo, hay más de 74 millones de embarazos no deseados cada año, lo que lleva a aproximadamente 28 millones de nacimientos no planificados y 36 millones de abortos⁴. Más del 58% de estos abortos son procedimientos clandestinos que son extremadamente inseguros. Las muertes debidas a abortos no clínicos representan el 13% de todas las muertes maternas en todo el mundo⁵. Además de todo esto, el 23 de enero de 2017, el presidente Trump impuso el Global Gag Rule (GGR) a través de un memorándum presidencial. La regla de Gag es una política exterior de EE. UU que inhibe a las ONG extranjeras para que reciban fondos de los EE. UU. si son instituciones a favor del aborto o si están involucradas en el asesoramiento y la atención del aborto en el extranjero. Este es un gran problema porque hay muchas ONG excelentes que ofrecen una amplia gama de servicios de atención médica en África y Asia, y aunque no todos sus servicios están relacionados con el aborto, Trump ha bloqueado por completo su financiación. Brillante.

La situación es terrible. Las criaturas humanoides están teniendo copiosas cantidades de sexo sin protección con poco o ningún respeto por las consecuencias de mierda. Las iglesias abogan a favor de la reproducción, sin importar las circunstancias. El gobierno de los Estados Unidos está haciendo el aborto imposible para quienes más lo necesitan. Además, la sociedad no solo condona sino que espera que las parejas casadas se reproduzcan. ¿Cómo diablos se supone que juntemos nuestra mierda como especie y reduzcamos la tasa de crecimiento de la población?

Tal vez podrías dejar de dar dinero a una iglesia que utilizará tu contribución para luchar contra la anticoncepción y el aborto. Tal vez deberíamos asegurarnos de que todos los humanos aprendan sobre la educación sexual antes de que sean sexualmente activos. Tal vez tenemos que entender que el uso de métodos anticonceptivos no solo es lo más responsable por ti mismo, sino también para el planeta. No eres el único que no quiere a tu bebé no deseado.

Tal vez sea suficiente para al menos reconocer que la procreación es egoísta. No reclame que su bebé es un milagro o una bendición. Usted es parte de la solución o parte del problema. Si hablamos de cambio climático y superpoblación, y usted tiene al menos un descendiente, entonces usted probablemente sea parte del problema y no tiene derecho a contestar lo contrario (a menos que esté compensando 10,000 toneladas métricas de Co2 por Cada niño).

Si se ha reproducido en el pasado (o tiene la intención de hacerlo en el futuro cercano), no se preocupe. Siempre hay otra cara en cada narración imparcial. Ahora ofreceré el argumento lógicamente correcto que contrarresta todo el artículo que acaba de leer:

Como es la parte menos educada de nuestra especie la que se está reproduciendo como un incendio forestal, la raza humana, lenta pero seguramente, se está volviendo más tonta. Desde este punto de vista alternativo, se podría decir que todos los habitantes educados de este planeta en realidad tienen la obligación ética de reproducirse vigorosamente para contrarrestar el agotamiento de la inteligencia humana promedio. Por lo tanto, si tienes un título universitario, dale. De lo contrario, no hay tiempo sexy para ti.

Referencias 

¹ http://www.biologicaldiversity.org/programs/population_and_sustainability/pdfs/OSUCarbonStudy.pdf 
² Singh S and Darroch JE, Adding It Up: Costs and Benefits of Contraceptive Services – Estimates for 2012, New York, USA, published by the Guttmacher Institute and United Nations Population Fund (UNFPA) (2012).  
³ Intended and Unintended Pregnancies Worldwide in 2012 and Recent Trends ,” by Gilda Sedgh 
⁴ Susheela Singh, et al., ADDING IT UP: THE COSTS AND BENEFITS OF INVESTING IN SEXUAL AND REPRODUCTIVE HEALTH, GUTTMACHER INSTITUTE (2014) 
⁵WORLD HEALTH ORG., Preventing unsafe abortion (2017)

Chronicle of a bike accident

Today is exactly one month since I had an accident on my bike. It was Thursday, May 11, around 16:00. My bike was my daily mean of transport. I was on my way back home. Maybe, I lost control of the bike when I dodged a hole or bump on the street; or a car touched my back wheel; or I tried avoiding a car crossing in front of me and I went against the sidewalk. The truth is that no one else was involved, and the only witness was gone by the time my brother arrived to the ambulance. All I remember is that I got up and I could not breathe. I screamed for help, and this witness called the ambulance. I must have been conscious because he did it from my phone, but I do not remember anything.

Five hours later, I woke up in hospital. I had a tube through my right side, oxygen, and lots of pain in my right shoulder. I was constantly asking what happened to me? How? Where? When? The diagnosis: Rib fracture. Perforation and collapse of the right lung. Acromioclavicular luxation grade III in the right shoulder. Inflammation of gray matter causing temporary amnesia. According to the toracic doctor, without an intervention, I’d have had 3 hours to live.

I spent a week in hospital; the situation of my lung was the most delicate. When I got the tube off, I was able to go home. The memories of that week returned little by little, except for the accident itself. The place where the rib is fractured hurts sometimes more than others. My right arm is still immobilized in order to avoid an operation. This week, the stitches from the tube will be taken off, and I hope they also remove the immobilizer from my arm, and above all, the possibility of surgery is ruled out.

Although, the worst is supposed to be over, the post-accident condition generates an emotional frustration difficult to manage. And I write this not to provoke pity or sympathy. Things are as they are. I do it because after a month, I want to leave a written record of what happened and share it with all the people who know me through this social network. People who are far away, either geographically or emotionally, but with whom we share moments that meant something important to keep in touch. To each of you, I send a virtual hug… anyway, it is the only type of hug I can give right now. 🙂

VERSIÓN EN ESPAÑOL:

Hoy, se cumple exactamente un mes desde que me accidenté en mi bicicleta. Fue el jueves 11 de mayo, alrededor de las 16:00. La bicicleta era mi medio diario de transporte en la ciudad. Ya iba de regreso a casa. Quizás perdí control de la bicicleta al esquivar un hueco o morro de la calle, o un auto me tocó por atrás, o se cruzó por delante y al esquivarlo me fui contra la vereda. La verdad es que no hubo nadie más involucrado, y el único testigo ya se había ido para cuando mi hermano llegó a la ambulancia. Yo lo único que recuerdo es que me levanté y no podía respirar. Grité por auxilio y ese testigo fue quien llamó a la ambulancia. Debí haber estado consciente porque lo hizo desde mi teléfono, pero yo no recuerdo nada.

Cinco horas después, desperté en la cama del hospital. Tenía un tubo atravesado en el costado derecho, oxígeno, mucho dolor en mi hombro derecho, y constantemente preguntaba qué me pasó? cómo? dónde? cuándo? El diagnóstico: Fractura de costilla. Perforación y colapso del pulmón derecho. Luxación acromioclavicular grado III en el hombro derecho. Inflamación de materia gris causando una amnesia temporal. Según el doctor torácico, tenía 3 horas de vida si no me hubieran intervenido.

Pasé una semana en el hospital, la situación de mi pulmón era la más delicada. Cuando me sacaron el tubo torácico, pude ir a casa. Los recuerdos de aquella semana regresaron poco a poco, excepto el accidente en sí. El lugar donde la costilla está fracturada duele algunas veces más que otras. Mi brazo derecho sigue inmovilizado con el objetivo de evitar una operación. Esta semana me quitarán los puntos del tubo torácico, y espero que también me retiren el inmovilizador de mi brazo, y que sobretodo se descarte la posibilidad de una cirugía.

Aunque se supone que lo peor ya pasó, la condición pos-accidente genera una frustración emocional difícil de manejar. Y escribo esto no para provocar pena ni simpatía. Las cosas se dan como se dan. Lo hago porque después de un mes, quiero dejar un récord escrito de lo que pasó y comunicarlo con todas las personas que me conocen a través de esta red social. Personas que se encuentran lejos, ya sea geográfica o emocionalmente, pero con quienes compartimos momentos que significaron algo importante para mantener contacto. A cada uno, les envío un abrazo virtual… y es que es el único tipo de abrazo que puedo dar ahora mismo. 🙂

Esos propósitos de año nuevo…

img-20170102-wa0000El 2017 ha empezado y con él, un arsenal de propósitos que esperamos cumplir. O puede ser que alguien tenga como propósito no tener ninguno. O como la imagen lo ilustra, puede ser que muchos de esos propósitos no se lleguen a cumplir, o que evolucionen en algo diferente, o que se extiendan más de la cuenta.

Aún así, en este corto mensaje solo quiero compartir la idea de que no importa que propósitos se plantearon para este año nuevo, lo hermoso de poder hacerlo no está en los propósitos en sí, sino en la bendición de poder pensar en ellos. La bendición de vivir. No pretendo ignorar el vacío que deja la muerte de un ser querido en lo que fue el 2016. Sin embargo, asumo la muerte como ley de vida, sin razón ni explicación, y envío un abrazo caluroso de año nuevo a todos quienes tenemos la dicha de empezarlo con vida, y con todo lo que ella implica. Feliz año nuevo!!

NOTA: La imagen utilizada es una imagen genérica que me llegó redes sociales. No tiene dueño en particular. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia  😉

33

(versión en Español al final)

I was born on the 5th of April, 1982 at 19:30ish. Another important historical event that happened that day was that the British fleet sailed to Falkland Islands. So, I’m starting to write these words just after my first day as a 33 year old. For the West, yesterday was Easter Sunday, the day when Jesus resurrected. Obviously, everybody, who knew about my birthday, highlighted this fact. The more they mentioned it, the less funny I found it; and particularly, when it was the 33rd birthday! Christ’s age when he died.

However, I took the opportunity to celebrate it seriously. First, the celebration started on Thursday night with a new set of friends from Argentina that I’ve just met. Meeting new fantastic people is always so refreshing. On Easter Friday, I went away with my family to a lovely country side spa out where we spent the night. For the first time in my life, I ate crunchy fried cuy (guinea pig). Then, on Saturday night, for the very first time too, on a birthday, I threw the party in my own flat and invited my 12 closest people (representing the 12 disciples). We had amazing music, dance, food, booze and, although I don’t remember part of it, I think it was a great time. On Sunday, I felt resurrected indeed!

Thinking back on it, I feel extremely lucky that I am living the life I live. I love people who love me back. Although, I do believe that love doesn’t really exist, but the acts of love do, but that’s a topic for another entry. So, let’s say, I appreciate people who appreciate me back. Some show it more than others, and some in ways that I don’t really understand, but I know they do, and even if they don’t, at least they act it very well (which is already a way of appreciation – and also a topic for another entry).

But my feeling of resurrection goes beyond the weekend. I really want this year to be more meaningful and that implies many things. It implies more achievements and more mistakes, more forgiveness and more mess-ups, more understandings and probably more frustrations. It implies more of everything… because I think that’s what life is, the constant search for something more. The moment when someone believes they have found everything, they have actually lost everything, because they have lost the essence of existence: the search.

Finally, talking about life, I would like to end this entry with the wise words from one of my new Argentinian friends: “Being single, being young, and having money, never meet up at the same time, get over it” Love it!

EN ESPAÑOL:

Nací el 5 de abril de 1982 alrededor de las 19:30. Otro acontecimiento histórico importante que sucedió ese día fue que la flota británica partió hacia las Islas Malvinas. Entonces…, empiezo a escribir estas palabras justo después de mi primer día con 33 años de edad. Para Occidente, ayer fue Domingo de Pascua, el día en que Jesús resucitó. Obviamente, todo el mundo que sabía de mi cumpleaños, destacó este hecho. Cuanto más lo mecionaban, menos gracioso me parecía; y en particular, ya que era el cumpleaños 33, la edad de Cristo cuando murió.

Sin embargo, tomé la oportunidad para celebrar en serio. La celebración comenzó el jueves por la noche con un nuevo grupo de amigos de Argentina que acabo de conocer. Conocer gente nueva y encantadora me parece tan refrescante. El Vernes Santo, me fui con mi familia a un hermoso spa fuera de la ciudad donde pasamos la noche. Por primera vez en mi vida comí cuy brosterizado. Riquísimo! Luego, el sábado por la noche, por primera vez también en un cumpleaños, organicé una fiesta en mi depa donde invité a las 12 personas más cercanos (en representación de los 12 discípulos). Tuvimos música increíble, comida deliciosa, bailamos, bebimos y, aunque no recuerdo parte de ella, sé que la pasamos bien. El Domingo, me sentí resucitado de verdad!

Pensando en ello, me siento muy afortunado de vivir la vida que vivo. Tengo personas a las que amo, y que siento que me aman de vuelta. Aunque en realidad, creo que el amor no existe, solo los actos de amor; sin embargo, ese es un tema para otro blog. Así que, digamos, tengo personas a las que aprecio mucho y que siento que me aprecian también. Algunos lo demuestran más que otros, y algunos de una manera que realmente no la entiendo, pero sé que lo hacen, e incluso, si no lo hacen, al menos lo actúan muy bien (y eso es una forma de apreciación – y también un tema para otra entrada).

Pero mi sentido de resurrección va más allá del fin de semana. Tengo muchas ganas de que este año sea más significativo y eso implica muchas cosas. Implica más logros y más errores, más perdón y más metederas de pata, más comprensión y probablemente más frustración. Implica más de todo… porque creo que eso es la vida misma, la búsqueda constante de algo más. El momento en que hay alguien cree haber encontrado todo, en realidad lo ha perdido todo, porque han perdido la esencia de existir: la búsqueda.

Por último, hablando de la vida, me gustaría terminar esta entrada con las sabias palabras de uno de mis nuevos amigos argentinos: “La soltería, la juventud y el tener dinero, jamás se encuentran en el mismo punto, supérenlo”… Me encanta!