De músicos y cangrejos / Of musicians and crabs

Un discurso (singular) es un sustantivo abstracto que describe actos y procesos semióticos, mientras que discursos (plural) es un sustantivo concreto que se refiere a formas específicas de representar el mundo. Estos discursos representan una especie de conocimiento o “guión” sobre lo que sucede en una práctica social particular, ideas sobre por qué es así, quiénes están involucrados y qué tipo de valores tienen.

Con la curiosidad de encontrar posibles discursos que se manejan dentro de la comunidad de  músicos intérpretes en el Ecuador, revisé las publicaciones en redes sociales que artistas, considerados líderes de la escena musical en el Ecuador, realizaron en los últimos seis meses. Estas son publicaciones hechas desde sus cuentas personales y como mensajes personales, no son de alguien más que escribe por o para ellos. Los resultados son curiosos, a veces contradictorios, a veces no son de sorprender; sin embargo, hay un elemento del discurso que me llama la atención y que considero vale la pena mencionarlo con la esperanza de abrir un diálogo al respecto. 

La gran mayoría de ellas y ellos, hacen evidente el hecho de que se encuentran rodeados por personas envidiosas, o mal intencionadas de alguna manera. Sus palabras no llevan una realización existencial sino un clamor contra una constante amenaza a su éxito o carrera musical.  Este sentir es a veces confrontativo, otras veces es a manera de oración para ser protegidos. Este elemento, que se presenta de manera palpable, consciente o inconscientemente, como hilo conductor de su narrativa, es un clamor en contra de la envidia que provoca su actividad musical.

Y me nacen preguntas: ¿es aquella una vulnerabilidad genuina o es un reflejo de lo que otros músicos han dicho? ¿Será que tal vulnerabilidad es una estrategia que busca empatía de su audiencia o una estrategia para exagerar la atención que el o la artista siente que debe tener? ¿Es tal temor válido de enfatizar como discurso oficial o mejor asumirlo como una realidad inherente?

Cuando pienso en esto, se me viene la historia de la mentalidad del cangrejo que es muy famosa en el medio ecuatoriano. La historia es una analogía que se refiere al comportamiento que tienen los cangrejos en una cubeta, individualmente pueden escapar con facilidad, pero en su lugar, se sabotean agarrándose entre ellos en una competencia inútil para que ninguno pueda escapar, y así, todos mueren. Siento que, aunque se aplica a toda la sociedad, los discursos de los músicos en el Ecuador presentan un temor constante que asume que otros músicos intentarán negar o disminuir el éxito del otro, tal como los cangrejos. Esta manera de pensar influye en la manera de actuar. Y el colectivo en lugar de ser un colectivo, resulta en número grande de individuos atomizados, y la música en lugar de ser propositiva, termina siendo defensiva, lo cual le quita un gran potencial a la labor artística del país. ¿Es en serio que nos comportamos como cangrejos en la cubeta? ¿Cómo cambiamos eso? 

ENGLISH VERSION

A discourse (singular) is an abstract noun that describes semiotic acts and processes, while discourses (plural) is a concrete noun that refers to specific ways of representing the world. These discourses represent a kind of knowledge or “script” about what happens in a particular social practice, ideas about why this is so, who is involved and what kind of values ​​they have.

With the curiosity to find possible discourses projected from the community of music performers in Ecuador, I reviewed the social media posts that artists, considered leaders of the music scene in Ecuador, made in the last six months. These are posts made from their personal accounts and as personal messages, they are not from someone else writing for them. The results are curious, sometimes contradictory, sometimes they are not surprising; however, there is an element of the speech that strikes me and that I think is worth mentioning in the hope of opening a dialogue about it.

The vast majority of them make evident the fact that they are surrounded by envious, or ill-intentioned people in some way. Their words do not carry an existential realisation but a cry against a constant threat to their success or musical career. This feeling is sometimes confrontational, other times it is in the manner of a prayer to be protected. This element, which is presented in a palpable way, consciously or unconsciously, as the guiding thread of his narrative, is a cry against the envy that their music provokes.

And questions arise: is that a genuine vulnerability or is it a reflection of what other musicians have said? Could it be that such vulnerability is a strategy that seeks empathy from the audience or a strategy to exaggerate the attention that the artist feels they should have? Is such a fear valid to be emphasised as official discourse or is it better to assume it as an inherent reality?

When I think more about it, I think about that infamous story of the mentality of the crab. The story is an analogy that refers to the behaviour that crabs have in a bucket, individually they can easily escape, but instead, they sabotage each other by clinging to each other in useless competition so that none can escape, and thus, they all die. I feel that, although it applies to the whole of society, the discourses of musicians in Ecuador present a constant fear that assumes that other musicians will try to deny or diminish the success of the other, just like crabs. This way of thinking influences the way we act. And the collective, instead of being a collective, results in a large number of atomised individuals, and the music, instead of being purposeful, ends up being defensive; which takes away a great potential to the artistic work of the country. Is it true that we behave like crabs? How do we change that?

Vienna – Agradecido.

(English version below)

Hace exactamente dos semanas, presenté uno de mis trabajos de investigación en el Young Scholar’s Workshop en el marco de los Vienna Music Business Research Days 2015. El tema de mi presentación fue Licencias Obligatorias en la Industria Fonográfica (el powerpoint lo pueden ver en mi entrada de blog anterior). La experiencia fue magnífica, no sólo por el evento en sí, sino por la gente que conocí y el sentido de pertenencia a una comunidad de investigación de música.

Un momento muy especial fue al final de la conferencia, cuando el Dr. Peter Tschmuck y el Dr. Carsten Winter anunciaron el ganador al mejor trabajo presentado en el Young Scholar’s Workshop, y fui yo! Sinceramente no me lo esperaba, y me siento muy honrado por ello. Este tipo de actividad y reconocimiento me inspiran a seguir creciendo en mi carrera como académico, y saber que no estoy solo, confiado de la música te lleva a mundos mágicos más allá de un escenario. Agradezco mucho a todos quienes me apoyaron, a quienes siguen haciéndolo, a los que no están de acuerdo conmigo y así me desafían a seguir, y a ti, , quien estás leyendo estas palabras. Aquí algunos recuerdos fotográficos del evento. Gracias a Magdalena Tschmuck y Jaqueline Soares por las fotos.

—– ENGLISH —-

Two weeks ago exactly, I presented one of my research papers at the Young Scholar’s Workshop as part of the Vienna Music Business Research Days 2015. My paper was about Compulsory Licensing in the Music Recording Industry. The experience was magnificent, not only because of the event itself, but because of the people I met and the sense of belonging to a music research community.

A very special moment was when at the end of the conference, Dr. Peter Tschmuck and Dr. Carsten Winter announced the winner of the Young Scholar’s Workshop and it was me! This recognition was beyond my expectations and I am very honoured by it. This sort of activity and achievement inspires me to continue growing in my academic career, knowing that I’m not alone, knowing that music takes you to magical worlds beyond stages. I am very thankful to everybody who supported me, who keeps supporting me, the ones that disagree with me for challenging me to carry on, and to you, who reads this. Here some photo memories of the event. Thanks to Magdalena Tschmuck and Jaqueline Soares for the pictures.

YSW Award given by Dr. Peter Tschmuck

YSW Award given by Dr. Peter Tschmuck

YSW Award

YSW Award

Left to right: Dr. Tschmuck, Ulrike Sych (Director of the University of Music and Performing Arts Vienna) and Peter Jenner (famous manager of many bands, including Pink Floyd and The Clash, among others)

Left to right: Dr. Tschmuck, I, Dra. Ulrike Sych (Director – University of Music and Performing Arts, Vienna) and Peter Jenner (former manager of Pink Floyd, The Clash, among others)

Aswering Q&A

Aswering Q&A at the YSW 2015

Presenting at the YSM'15

Presenting at the YSW 2015

Panel

Vienna Music Business Research Days 2015

New friendship from around the world: Ewa, Jaqueline, and Krzysztof.

Lo relevante de lo irrelevante – Memorias de la semana IASPM

Terminal 2, Aereopuerto Guarulhos de Sao Paulo. Chile acaba de ganar la Copa América – irrelevante. Por FB sé que mis amig@s chilen@s están tremendamente felices – relevante. Y es que lo irrelevante de una actividad humana va de la mano de la relevancia, porque ese ser humano es relevante per se.

Mi vuelo sale en un par de horas. Esta semana aprendí del modernismo aplicado a la música popular en Sudáfrica, el concepto de chronotopes como situaciones específicas para la experimentación de la música en la relación de tiempo y espacio, el principio de hardware continuum en la música electrónica inglesa, la ficción de la historia de Rodríguez en Searching for Sugarman, el role-play virtual de los fans de K-pop, el discurso socio-cultural de la música a través de los memes, los colores de Spinetta, etc., etc., etc.

Hubo alrededor de 200 exposiciones. Humanamente, se podía estar presente en máximo 42. Se expusieron temas fascinantes que me llenaron de una sensación personal de acierto al ser parte de una de las industrias que muchos consideran irrelevante pero que, con evidencia en mano, demuestra ser una de las más relevantes por excelencia: la música. Y es que toca cada rincón de la actividad humana representado un excelente camino para crear, explicar y moldear el sentido (o sin sentido) de nuestra existencia. 

Regreso a Quito con muchos nuevos contactos académicos, con decenas de artículos/libros por leer, con ideas y expectativas nuevas para mi trabajo académico y de docencia, e irónicamente, más ignorante que antes pero feliz… Sócrates ya lo dijo. Charlie García lo confirmó: Si existiera una sola verdad, todos escribirían la misma canción! Obrigado a quienes estuvieron al tanto de lo que sucedía por acá.