Christmas Thoughts – Reflexiones de Navidad

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(VERSION EN ESPAÑOL – ABAJO)

Two years ago, I spent Christmas at home in London. It’s winter and the Christmas spirit is translated into sales, sales, and more sales. Family reunions singing christmas songs about Santa Claus, Christmas Tree, snow, and all the happinness around the holiday time. In theory, it’s not called Christmas anymore just in case the other religions get offended.

A year ago, I spent Christmas on a cheap hostel in the classic part of Zanzibar, Tanzania. It was business as usual because it’s a mainly muslim place, but for me, it was special. We cooked a special dinner just for two with out-of-date prawns! and saw the magic moon from the roof.

This year, I’ve spent Christmas with my parents. Here, in Ecuador, the sense of Christmas is very religious although commercial too. The figure of Virgin Mary, angels, shepherds, and the child of Jesus are everywhere. This morning, I went to church. The special program was full of Nativity scketches, christmas songs about baby Jesus and presents for the children at the end.

As different as it’s been, I’d like to share some thoughts about this festive time. Christmas, in plain words, is a ritual. Before the IV century, it was a ritual celebrated in the northen parts of Europe, full of dance, drinks, and food. It was the solstice of winter. The hardest days of the winter were over, better times were coming. In Rome, Saturnalia (a holiday in honor of Saturn, the god of agriculture) was celebrated. Also, Romans observed Juvenalia, a feast honoring the children of Rome. In addition, members of the upper classes celebrated the birthday of Mithra, the god of the unconquerable sun, on December 25. 

Then, Christianity became the official religion of the empire. Pope Julius I chose December 25 in order to celebrate the fact that Jesus was born. Therfore, the church chose this date to adopt and absorb the traditions of the pagan Saturnalia festival. There is plenty of literature that can tell us what happen during all these years and how the Festival of the Nativity became the Christmas we have now. 

It’s a wonderful time as any other time of celebration. However, the thing that makes Christmas a special holiday is the fact that it is a pagan and religious celebration at the same time. And it’s became so difficult to separate one of the other. The ones who believe in Jesus are completely immerse in the exchange of presents, the big dinner and the parties. The ones who don’t believe in Jesus are still singing carrolls, speaking of love and giving more than any other time and even going to church.

I guess what I want to say is: whatever is the reason why you celebrate Christmas, just remember that is not as Christian as it seems, but it shouldn’t be as stressfully commercial as it is being. It’s is a ritual. And as any other ritual, it gives us a fake sense of purpose, of order, of life. Just enjoy it… but let’s don’t take it to seriously. Merry Christmas!

ESPAÑOL:

 

Hace dos años, pasé la Navidad en mi casa en Londres. Es invierno y el espíritu de la Navidad se traduce en ofertas, ofertas y más ofertas. Reuniones familiares con villancicos que hablan de Santa Claus, árboles de Navidad, la nieve, y toda la felicidad de estar en vacaciones. En teoría, ya no se llama ‘Christmas’ para no ofender a otras religiones. Se le llama ‘Holidays’.

Hace un año, pasé la Navidad en un hostal barato en la parte clásica de Zanzibar, Tanzania. Todo era normal, no había un sentir festivo ya que sus habitantes son musulmanes en su mayoría, pero para mí era diferente. Preparamos una cena especial para dos con camarones expirados! y vimos la mágica luna desde la azotea.

Este año, la estoy pasando con mis padres. Aquí, y en el resto de Latinoamérica, la Navidad es principalmente religiosa, pero también muy comercial. La figura de la Virgen María, los ángeles, los pastores, y niño Jesús están por todas partes. Esta mañana, fui a la iglesia. El programa estuvo lleno de scketches del pesebre, canciones de Navidad del niño Jesús y regalos para los niños al final.

Me gustaría compartir algunas reflexiones acerca de esta época festiva. Navidad, en pocas palabras, es un ritual. Antes del siglo IV, era un ritual celebrado en el norte de Europa, lleno de baile, bebida, comida. Era el solsticio de invierno. Los días más duros del invierno ya habían pasado, mejores días venían. En Roma, Saturnalia (un día de fiesta en honor a Saturno, el dios de la agricultura) se celebraba. Además, los romanos festejaban Juvenalia, una fiesta en honor a los niños de Roma. Pero también, los miembros de las clases altas celebraban el cumpleaños de Mitra, el dios del sol invencible, el 25 de diciembre. 

Luego, el cristianismo se convirtió en la religión oficial del imperio. El Papa Julio I eligió el 25 de diciembre con el fin de celebrar el hecho de que Jesús nació. Se cree comúnmente que la Iglesia eligió esta fecha para adoptar y asimilar las tradiciones de la fiesta pagana Saturnalia. Hay un montón de literatura que nos dice como la Fiesta de la Natividad evolucionó en la Navidad que tenemos ahora.

Es un tiempo maravilloso como cualquier otro momento de celebración. Sin embargo, lo que hace que la Navidad sea una fiesta diferente al resto es el hecho de que se trata de una celebración pagana y religiosa al mismo tiempo. Y es tan difícil separar una de otra. Los que creen en Jesús son completamente inmersos en el intercambio de regalos, la gran cena y las fiestas. Los que no creen en Jesús aún así cantan villancicos, hablan de amor y comparten más que en cualquier otro momento e incluso van a la iglesia.

Supongo que lo que quiero decir es: cualquiera que sea la razón por la que celebras la Navidad, recuerda que no es tan cristiana como parece, pero tampoco debería ser tan llena de compras como la venden! Es un ritual. Y como cualquier otro ritual, nos da una sensación falsa de propósito, de orden, de vida. Así que, solo disfrútemosla… pero no la tomemos tan en serio.

Feliz Navidad!

 

 

 

Ecuador – the first week

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(VERSION EN ESPAÑOL ABAJO)

Herman Hesse writes in “Youth, Beautiful Youth” a powerful statement: “When a young man, who has been in foreign parts for several years, comes back home one day and turns out to have done rather well for himself, even the coldest relations will smile and gladly shake his hand…”. I feel that young man and that statement has been a reality through this journey, especially when meeting my relatives and old friends in Colombia and now in Ecuador. 

It’s been a week since crossing the border with Colombia. This time, it was smooth and painless. It was great that our parents met us in Ipiales, the border town on the Colombian side. After a family weekend in the north of Ecuador, we arrived home: Quito. The house where I grew up has been painted, refurbished and it looks as beautiful as I remember. My two teenager lovers were still there, as gorgeous as I left them: my piano and my first guitar!

Time travels faster at home. Too many things to do, too many memories to undust, too many ghosts to face, well, just enough. After spending two days in Quito, I decided to go to visit my grandma and uncle in Puyo, a little city in the Ecuadorian Amazon. I was born there. It’s looking great. The Amazon’s weather is one of my favourites and its green is just refreshing. Now, back in the capital, I’m planning my next destination: the beach. 

At home, perspective is part of the daily festival of thoughts. It seems that nothing has changed except one-self, therefore, everything has changed. Walking by the roads where I grew up. Meeting the people who met me before. Visiting the relatives who still think you are a little kid. Listening to the music which was part of the teen years. Watching the old movies, photos, books… It’s all part of coming back, without being back. It’s part of being home, without being! Fascinating, as life itself.

EN ESPAÑOL:

Herman Hesse escribió en “Hermosa es la juventud” una poderosa declaración: “Cuando un hombre joven, que ha estado en el extranjero durante varios años, regresa a casa un día y resulta que ha hecho bastante bien por sí mismo, incluso la más fría relación sonríe y con mucho gusto te da la mano …”. Me siento ese hombre joven y esta ha sido una realidad a través de este viaje, especialmente al ver a mis familiares y amigos/as en Colombia y ahora en Ecuador.

Ha sido ya una semana desde que cruzamos la frontera con Colombia. Esta vez, fue tranquilo y sin problema. Fue genial que nuestros padres nos vinieron a ver en Ipiales, la ciudad fronteriza en el lado colombiano. Después de un fin de semana familiar en el norte del Ecuador, llegamos a casa: Quito. La casa donde crecí está pintada, remodelada y se ve tan bonita como la recuerdo. Mis dos amantes de adolescente todavía estaban allí, tan guapas como las dejé: mi piano y mi primera guitarra!

El tiempo viaja más rápido en casa. Demasiadas cosas que hacer, demasiados recuerdos que desempolvar, demasiados fantasmas que enfrentar, bueno, los suficientes. Después de pasar dos días en Quito, me decidí ir a visitar a mi abuela y tío en Puyo, una pequeña ciudad en la Amazonía ecuatoriana. Yo nací allí. Esta muy bonita. El clima de la Amazonía es uno de mis favoritos y su verde es refrescante. Ahora, de vuelta en la capital, estoy planeando mi próximo destino: la playa.

En casa, la perspectiva es parte de la fiesta diaria de los pensamientos. Parece que nada ha cambiado, excepto uno mismo, por lo tanto, todo ha cambiado. Caminando por las calles donde crecí. Ver a la gente que me conocía. Visitar a los parientes que siguen pensando que eres un niño pequeño. Escuchar la música que formaba parte de la adolescencia. Ver las viejas películas, fotos, libros … Todo esto es parte de volver, sin estar de vuelta. Es parte de estar en casa, aún sin estar…! Fascinante, como la vida misma.

 

Colombia – A bittersweet romance.

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(Bogotá – from the hill of Monserrate)

(EN ESPAÑOL ABAJO)

Since October, Colombia’s been experiencing one of its strongest winters in decades. This weather situation forced us to reduced the number of stops on our way south. After visiting the region of Santander, we headed towards the capital city: Bogota. After this, I went to Cali and then San Agustin, where I reunited with Daniel before continuing to the border with Ecuador. 

Bogotá is a very special city for me. In 2003, I was going to move to Bogotá to study and settle. However, the opportunity to go to the UK appeared and I took it still thinking to come back to Bogotá after 6 months, but things ended up differently and I never left the UK, well, until now. So, after 8 years, Bogotá is not looking as pretty as I remembered it. Nevertheless, the city keeps some magic. It was great to ‘undust’ memories, meet some old friends and see where life has taken us almost a decade later. We had a great time and a productive move. We had a meeting with a representative from EMI publishing and things are looking promising. For more detail, click here where Daniel has written about it. 

Cali and San Agustin were our last stops. Cali is the city where I spent many of my holidays when I was a kid. It’s looking beautiful. The weather is gorgeously hot. Unfortunately, I was hit by a strong cold and couldn’t enjoy as much as I wanted. Then, San Agustin is a little town in the region of Huila with a rich history. There was a pre-hispanic civilization who left lots of archaelogical artefacts and it was nice to visit. We stayed in an ecological farm, working too. A rewarding experience for a golden finale. 

It is difficult for me to write about Colombia from an objective position. It’s my second land. I think I had extremely high expectations for it. After crossing the border with Venezuela, the magic of a better, orderer, less corrupt and most peaceful place lasted only the first day. Don’t get me wrong, the dynamics in comparison with Venezuela are completely different. The far right politics of this country are providing a false sense of security, numbing the real effects of poverty and mutilating the social securities such as: free education, free health system, pension schemes… it’s alarming!

However, once you’ve been this country, it is evident that the things for which is famous are not as important as the ones that made it unique: the strenght of its people, their self-willingness, their humour, their culinary traditions, the expresiveness, the berraquera of their hearts, more than a riddle is an inspiration. Colombia is definitely a rich country, but in the words of Eduardo Galeano, its richness is the cause of its poorness! Colombia, my lovely motherland! my bittersweet romance!

VERSION EN ESPAÑOL:

 

Desde Octubre, Colombia ha estado experimentando uno de sus más fuertes inviernos en décadas. Esta situación nos obligó a reducir el número de paradas en nuestro camino hacia el sur. Después de visitar la región de Santander, fuimos a la capital: Bogotá. Después de esto, me fui a Cali y San Agustín, donde me reuní con Daniel antes de continuar hacia la frontera con Ecuador.

Bogotá es una ciudad muy especial para mí. En el año 2003, planeaba trasladarme a Bogotá para estudiar y vivir. Sin embargo, la oportunidad de ir al Reino Unido apareció y la tomé pensando todavía en volver a Bogotá después de 6 meses, pero las cosas terminaron de manera diferente y me quedé en Londres, bueno, hasta ahora. Después de 8 años, Bogotá no está tan bella como la recuerdo. Sin embargo, la ciudad conserva un poco de magia. Fue genial desempolvar recuerdos, encontrarme con viejos amigos y ver donde la vida nos ha llevado casi una década después. La pasé muy bien y tuvimos un tiempo productivo al reunirnos con un representante de la editora EMI, las cosas se ven prometedoras. Para más detalles, haz clic aquí, donde Daniel ha escrito sobre ello.

Cali y San Agustín fueron nuestras últimas paradas. Cali es la ciudad donde pasé muchas de mis vacaciones cuando yo era un niño. Se ve hermosa. El clima es maravillosamente caliente. Por desgracia, fui golpeado por un resfriado fuerte y no pude disfrutar tanto como quería. Luego, San Agustín es una pequeña ciudad en la región del Huila con una rica historia. Hubo una civilización pre-hispánica que dejó un montón de artefactos arquelógicos. Nos alojamos en una hacienda ecológica, donde trabajamos también. Una experiencia gratificante para cerrar con broche de oro.

Es difícil para mí escribir sobre Colombia objetivamente. Es mi segunda tierra. Creo que tenía expectativas muy altas. Después de cruzar la frontera con Venezuela, la magia de un lugar mejor, más ordenado, menos corrupto y más pacífico duró sólo el primer día. No me malinterpreten, la situación en comparación con Venezuela es diferente. Sin embargo, la política de extrema derecha de este país provee una falsa sensación de seguridad, entumece los efectos reales de la pobreza y lentamente mutila los derechos sociales tales como: educación gratuita, sistema de salud gratuito, jubilación … es alarmante!

Aún así, quien visita este país, se da cuenta que las cosas por las que es famoso no son tan importantes como las que lo hacen único: la fuerza de su gente, su voluntad, su humor, sus tradiciones culinarias, su expresividad, la berraquera de su corazón, más que un acertijo es una fuente de inspiración. Colombia es, sin duda un país rico, pero en las palabras de Eduardo Galeano, su riqueza es la causa de su pobreza! Colombia, mi hermosa patria! mi romance agridulce!