Today, I went busking for the first time!

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(VERSION EN ESPAÑOL ABAJO)

It’s been a long time since I thought about busking. I always found it interesting to see these street-musicians playing- covers usually – and hoping for the good will of the people passing by to drop some coins and make some money. I’ve always been afraid of the fact that England is very complicated in terms of permits and licenses which it takes the whole ‘busking magic’ away. But, two weeks ago, I saw my good friend Elisa busking by the SouthBank. I was motivated by her to do it without fearing anyone or getting any permits. Today, I did it!

I didn’t want to hassle with any PA system so I chose a beautiful spot, the short tunnel on the Queen’s Walk under the Southwark Bridge by the Thames. This is a very touristic spot and the short tunnel has beautiful acoustics where I’ve seen many other buskers when I have walked by.  As if I was starting a new job, I got there earlier than I planned (11am), so I had 10 mins to relax, watching 2 birds eating a fish they caught on the low tide of the river and also I observed how one of the workers under the bridge dropped his torch in the water. Full of nerves, I set up and before I knew it, I’d started.

In order to get ready, I was practising some songs in English but it didn’t feel right, so I decided to have a set list with 50% of my own songs and 50% covers. 80% in Spanish, 20% in English. So, I found myself there, singing out loud. The tunnel was my best friend, it amplified my voice and I felt home. The first song was nearly over when the first coin made its sound. A new feeling all over again! Then, this extraordinary teenager dropped the second coin: £2!, I was in my world. The first song in English was Phil Collin’s ‘Against All Odds’, it’s a beautiful song but it didn’t feel right. Unfortunately, being romantic is not always a good busking tactic. It took me 3 latin classics to bring the atmosphere back again.

I made a little sign saying ‘thank you’ with a happy face to put it on my guitar case and my girlfriend decided to laminate it. Ironically, she mentioned while doing it: “wouldn’t it be funny if someone thinks that if you have enough money to laminate the sign, then you shouldn’t be busking!” Funny indeed, a group of high-school students passed by and I heard when one of them said to her friend: “Oh! he doesn’t need money, his sign is laminated!”. I couldn’t stop laughing.

The truth is, busking is not for the money. Real musicians busking know that, although, some performers will truly need it. Nobody denies that, if lucky, you can buy a snack and cover your travel expenses, depending how long you do it for. I did it for 30 mins and it covered the latter. However, busking is a whole different experience as a performer. It is challenging, because you are ‘infiltrating’ people’s public space, the performing is going to the audience, not the audience to the performer, as it is usually the case, and that implies a new sort of shyness and nervousness that disappears little by little when you start singing. It is disheartening, because 50% of the people walking by don’t give a ‘s*@t’ about you being there. But also it is indescribable, because you have people from different ages and backgrounds giving you a glance and smiling at you while they pass by! If you are not playing, people don’t usually smile, especially in London! In a normal concert, people have paid (most of the time) to see you playing, they are there to be friendly, but on the street, the children look at you intrigued: what are you doing here? Their mothers are happy that they are hooked to the music, old people stop and listen to you calmly, the teenagers take pictures on their phones, adult people recognise that you are doing something peculiar and look at you with a feeling of acceptance. It’s great! It’s worth it! The only ones to ignore are the ones that look like bankers (better said: wankers!) with their suits on and looking down their noses at you, but we all know they always do that, don’t we? so, it’s not big deal.

I feel completely happy that I’ve done it, I don’t know if I’ll do it again, the guitar is pretty heavy, but if you are a musician and have never done it, I strongly recommend to do it. Let me know how it goes! And if you’ve done it, any tips??

VERSION EN ESPAÑOL:

Hace algún tiempo ya, la idea de tocar en la calle me atraía mucho. Me parecía interesante, y valiente, ver a estos músicos tocando en la calle – por lo general covers – y con la esperanza de hacer un poco de dinero en base a la buena voluntad de la gente que pase por ahí. Pero me sentía temeroso de hacerlo en Inglaterra por lo complicado en términos de permisos y licencias. Sin embargo, hace dos semanas atrás, vi a mi buena amiga Elisa, tocando en el Southbank. Ella me motivó a hacerlo sin temer a nadie ni a nada. Hoy, lo hice!

Yo no quería complicarme con un sistema de amplificación, así que elegí un punto clave: el túnelsito que queda bajo el puente de Southwark al sur del Támesis. Este es un lugar muy turístico y tiene una acústica genial donde he visto a muchos músicos callejeros tocando allí. Como si estuviera empezando un nuevo trabajo, llegué antes de lo previsto, así que tuve 10 minutos para relajarme, mirar dos ppájaros que se alimentaban de un pez que atraparon en la marea baja del río y también pude observar cómo a uno de los trabajadores debajo del puente se le cayó la linterna en el agua. Lleno de nervios, prepare todo y antes de darme cuenta, empecé.

Mientras me preparaba, estaba practicando algunas canciones en Inglés, pero no me sentía bien, así que decidí tener una lista de temas con el 50% de mis propias canciones y 50% clásicos. 80% en español, 20% en Inglés. Allí estaba, cantando a puro pulmón. El túnel fue mi mejor amigo, amplificaba mi voz y me hizo sentir en casa. Antes de que la primera canción terminara, la primera moneda golpeó el estuche de mi guitarra. Una sensación sin igual! Luego, esta joven extraordinaria arrojó la segunda moneda: 2libras! ($3), quedé atónito! La primera canción en Inglés fue “Against All Odds” de Phil Collins, una canción hermosa pero no dio el resultado que esperaba. Aprendí que ser romántico no es siempre una buena táctica cuando tocas en la calle. Me tomó tres clásicos latinos para que la atmósfera se suba de nuevo.

Había hecho un letrero que decía “gracias” con una cara feliz y lo puse al lado del estuche. Mi enamorada decidió laminarlo e irónicamente, mencionó mientras lo hacía: “¿no sería chistoso si alguien piensa que si tienes el dinero suficiente para laminar esto, no deberías estar tocando en la calle!” Lo más chistoso fue que un grupo de estudiantes de secundaria pasó y escuché cuando una de ellas le dijo a su amiga: “¡Oh, él no necesita dinero, el letrero está laminado”. Yo no podía parar de reírme.

La verdad es que uno no toca en la calle por dinero. Verdaderos músicos quienes tocan en las calle lo saben, aunque habrá algunos que realmente necesitan el extra efectivo que se pueda sacar. Nadie niega que, con suerte, se hace lo suficiente para un bocadillo y para cubrir el transporte, dependiendo de cuánto tiempo tocas. Yo lo hice por 30 minutos y cubrí lo mencionado. Sin embargo, tocar en las calle es una experiencia totalmente diferente co
mo intérprete. Es un reto, porque es “infiltrarse” en el espacio público de las personas, vas a la audiencia y no la audiencia a ti, como suele ser el caso, es produce un nuevo tipo de timidez y nerviosismo que desaparece poco a poco cuando empiezas a cantar. Es desalentador, porque el 50% de la gente que pasa por tu lado no les importa un “ca*@jo” tu presencia. Pero también es indescriptible, porque hay personas de diferentes edades y trasfondos que te regalan su mirada y su sonrisa. Londres es famoso porque la gente en la calle nunca te mira a los ojos ni te sonríe. En un concierto normal, las personas han pagado (la mayoría del tiempo) para verte tocar, están ahí para ser amigables, pero en la calle, los niños te miran intrigados: ¿qué estás haciendo aquí? Sus madres están felices de que se enganchan a la música, la gente de edad se detiene y te escucha con calma, los adolescentes te toman fotos con sus teléfonos, las personas adultas reconocen que estás haciendo algo peculiar y te miran con un sentimiento de aceptación. ¡Es genial! Vale la pena! Los únicos que hay que ignorar son los que parecen banqueros (mejor dicho: pajeros) con sus trajes y mirándote hacia abajo, pero todos sabemos que siempre son así, ¿no? Por lo tanto, no es gran cosa.

Me siento completamente feliz de que lo he hecho, no sé si voy a hacerlo de nuevo, la guitarra es bastante pesada, pero si eres un músico y nunca lo has hecho, te lo recomiendo. Me avisas cómo te va! Y si ya lo has hecho, alguna recomendación?

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